BUENOS AIRES (ANP).- El entusiasmo del campo por la eliminación temporal de las retenciones a los granos fue tan efímero como la duración de la medida. El anuncio de anoche de que el beneficio quedaba extinto porque se había completado el cupo de liquidación de US$7.000 millones en tiempo récord dejó al sector con un profundo malestar ya que la ganancia quedó en manos de muy pocos.

El titular de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, habló en el programa de Eduardo Feinmann, donde admitió que comparte la idea de que el gobierno presentó la idea de las retenciones 0% hasta el 31 de octubre como favorecedora para el campo, lo que finalmente no ocurrió, pero prefirió «pensar que la intención era otra, porque de lo contrario, la frustración va a ser grande».

Luego, declaró al diario La Nación que «ahora, con las declaraciones juradas hechas habrá que verlas y estudiarlas. Los exportadores que liquidaron tanto, tanto, en estos tres días, queremos saber adónde fue y a cuánto vendieron. Hay que fijarse nada más en el SIO Granos a ver quiénes fueron los productores reales, los números de CUIT de clientes, que vendieron y qué volumen, es fácil», advirtió.

El economista Carlos Rodríguez fue uno de los expertos en señalar que el costo fiscal de más de US$1.500 millones que significó la medida fue un negocio que favoreció a unos pocos grandes exportadores. «La gente de campo no recibió nada. Para eso hay plata, para comprar remedios para enfermos terminales no hay plata!. Típico de la mesa de dinero que maneja la economía y encima van a poner casi 10 billones de pesos en el mercado. No se qué harán los suertudos con esa liquidez», se quejó.

También el economista Martín Tetaz relativizó el impacto de la medida sobre la confianza de los inversores al destacar que en una semana el riesgo país volvió a ubicarse en torno a 900 a pesar de que el gobierno sacrificó esos ingresos fiscales para que los exportadores liquidaran divisas, «lo que queda demostrado es que era 100% desconfianza en el programa monetario y cambiario».

Asimismo, la diputada del bloque Desarrollo y Coherencia, Marcela Pagano, consideró la medida de quitar las retenciones a los granos como de corto plazo y como «albertismo blue». En declaraciones a TN, la exlibertaria insistió en que «lo que hicieron es albertismo en su versión barata, es un Martín Guzmán de corto plazo», y agregó que «todo estaba arreglado en una mesa con cinco empresas grandes, ni siquiera beneficiaron a una PyME con esto, es una truchada».

Por su parte, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, aprovechó el tema para enfatizar que la «beca electoral» que el ministro Luis Caputo otorgó a las grandes cerealeras, «en su mayoría con dueños extranjeros, le costó al Estado en tres días US$1.500 millones, mientras que las Becas Progresar (para los estudiantes universitarios más humildes) perdieron un 65% del valor adquisitivo» desde que comenzó la gestión actual.

«Esa cifra que el fisco dejó de cobrarle a los más ricos equivale a tres presupuestos anuales de la UBA. También es más del doble de lo necesario para implementar la Ley de Financiamiento Universitario este año. Y es una cifra veinte veces superior a la Ley de Emergencia del Garrahan», cerró de manera contundente.

Por NP