Javier Milei sostiene a Luis Caputo. dice que tienen una relación simbiótica

Buenos Aires (ANP) – El presidente Javier Milei todavía goza de mayor nivel de aceptación que sus recientes antecesores a la misma altura del gobierno, aunque los datos de la Universidad Torcuato Di Tella indican que va en deterioro. Absolutamente inexperto en materia de administración del poder, Milei delegó la tarea en su hermana Karina, la secretaria General de la Presidencia, quien es la verdadera persona encargada de llevar el «día a día» de la gestión. 

El rumor que viene dando vuelta desde hace un par de meses es que el espacio de Luis Caputo, el ministro de Economía, dentro del gobierno es cada vez más estrecho. Lo que trascendió es que hay severos desajustes entre las ideas y propuestas del titular del Palacio de Hacienda y el resto. De hecho, esta falta de sintonía del ministro de Economía con el resto fue confirmada por el propio primer mandatario en declaraciones a radio Mitre en una charla que pretendía darle total apoyo al «Toto».

«El equipo estaba trabajando en una medida. Como Toto tiene un mecanismo decisorio muy llano, entonces las discusiones se someten al equipo. Entonces, sucede que van a un punto donde Toto pensaba de una manera y todo el equipo pensaba de otra, literalmente», reconoció el primer mandatario. El presidente indicó que en ese caso (no dijo cuál era la medida) fue consultado para tomar la decisión en ultima instancia y falló a favor de Caputo.

Con ello, Milei pretendió ratificar a su colaborador en el cargo ante los rumores insistentes al asegurar que tiene una «relación simbiótica» con el funcionario. Caputo y Milei son lo mismo. 

Es de recordar que en el caso del ex jefe de Gabinete Manuel Adorni, el presidente obró del mismo modo, tratando de sostener al funcionario casi de manera personal. Los hechos tuvieron que definir la salida del ex jefe de Gabiente, aunque Milei lo siguió defendiendo hasta el último momento. Algo o alguien terminó de torcer el criterio del primer mandatario ante un clima que era políticamente insostenible. Milei pretende justificar sus respaldos en base a argumentos de autoridad: «porque yo creo que es un genio».

El mercado toma nota

El gobierno necesita que la economía genere mejores noticias de las que esta dando hasta ahora, más allá que desde el discurso se diga otra cosa. El mercado anticipó mucho mas que otras veces el clima electoral.

El principal driver para los inversores es el clima de la opinión pública. Caputo tuvo que dejar de colocar los famosos Bonar 29 porque tendría que pagar una tasa del 12% anual. Y todo el programade colocaciones con fuentes «alternativas» del 2027 quedó en duda. El riesgo país subió por el contexto global, pero también por el contexto local. Las encuestas no aseguran continuidad de política en 2028 Según destacó la economista Marina Dal Poggetto en un articulo para la revista mensual de la Universidad Austral, el gobierno pasó de decir que tenía los dólares para el 2027 a la «bazooka de dólares» con la ayuda de Scott Bessent si fuera necesario nuevamente.

No encariñarse con los funcionarios

Para elgunos entendidos en la política, lo peor que puede hacer el que conduce un proceso es no tener la ductilidad para determinar cuándo un colaborador deja de serlo y comienza a ser un estorbo, más allá del aprecio personal que le tenga. Nadie puede decir que Jorge Remes Lenicov haya sido despedido por Eduardo Duhalde por una cuestión de enojo personal o de diferencias políticas. Simplemente el ministro estaba desacreditado ante la sociedad. Para que el programa continuara se requería cambiar la cara.

Este tipo de reflexion no entra en el abanico intelectual de Milei, quien mira al manejo de la política como una cuestión de honestidad o deshonestidad. Si el que tiene enfrente coincide con su criterio, es honesto y merece seguir. El mercado sospecha que es el propio presidente tiene una mirada muy estrecha sobre cómo seguir con su programa y recomponer la credibilidad de las personas que tendrán que votar el año que viene.
La entrevista que dio a radio Mitre lo perfila claramente como una persona inflexible, que tiene una confianza ciega en las teorías en las que cree: «en el en el equipo hay división de trabajo.