BUENOS AIRES (ANP).- Por estas horas muchos tratan de entender por qué Donald Trump no da la orden para avanzar en el derrocamiento del gobierno venezolano, que sostuvo durante años al exdictador Nicolás Maduro. Para muchos, es la prueba de que Estados Unidos solo iba tras los recursos naturales del país sudamericano, pero otros creen que la transición debe ser extensa para evitar una masacre.
Al respecto, el ex embajador de EE.UU. en Colombia, Kevin Whitaker, explicó hoy en diálogo con Radio Rivadavia que si la administración Trump hoy «tumba al gobierno de Venezuela podría provocar un caos en el país».
El ex diplomático resaltó que el gobierno estadounidense no ha sido del todo claro respecto a los motivos para descalificar a Corina Machado para conducir Venezuela en lo inmediato, y al mismo tiempo mantener a Delcy Rodríguez en el poder.
«El gobierno de EE.UU. no ha explicado los motivos pero creo que hay dos razones que podrían explicarlo», señaló Whitaker.
Una de sus hipótesis tiene que ver con lo sucedido en Irak. «Tuvimos una muy amarga experiencia en Irak, donde tumbamos al gobierno y a las fuerzas armadas, pero que luego resultó en un caos que costó millones de dólares y miles de vidas», recordó.
En este sentido, reconoció que quizás en este caso se priorizó evitar el caos que resultaría de tumbar al régimen de facto venezolano, al menos en el corto y mediano plazo.
La segunda razón tiene que ver con la legitimidad de un eventual gobierno de Edmundo González Urrutia ya que «si hoy mismo se instalara en el Palacio de Miraflores, después de una acción bélica como la que EE.UU. llevó a cabo, eso podría descalificarlo también», puntualizó.
Las razones de Trump parecen tener que ver con la primera de las hipótesis de Whitaker a juzgar por recientes declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio.
Según adelantó el funcionario de Trump, la idea es avanzar en base a un plan de tres fases: estabilización, recuperación y transición, tomando el control de la industria petrolera venezolana y apelar a sanciones económicas.
Al respecto, Rubio aclaró que el gobierno de EE.UU. es necesaria esta primera etapa ya que «no queremos que caiga en el caos».
Cuánto tiempo podría llevar la normalización, qué pasará entretanto con los presos políticos y rehenes —entre ellos el gendarme argentino Nahuel Gallo— y cómo sobrellevarán los venezolanos el desencanto de tener que seguir soportando penurias, son las grandes preguntas. No es un dato menor la declaración de la pareja del gendarme argentino retenido, María Alexandra Gómez, quien expresó en un video que su país ahora «está en peores manos que con Maduro».
