Buenos Aires – (AUNO) . El mercado percibe un incremento de lo que se denomina «riesgo electoral», lo que implica que de acuerdo a las encuestas no está claro si en 2027 habrá continuidad de las políticas económicas o si se va a producir un cambio de orientación.

Y eso empieza a reflejarse en el incremento del riesgo país. El indicador elaborado por JP Morgan superó la barrera de los 600 puntos por primera vez en seis meses esta semana, impulsado por bajas generalizadas en los bonos soberanos en dólares (tanto en la ley local como New York) y un contexto de mayor cautela sobre los activos de mercados emergentes.

Si bien es cierto que la Reserva Federal de Estados Unidos subió la tasa de interés y eso afectó al valor de los titulos de paises emergentes, en el caso argentino hay un componente local que agrega más incertidumbre.

Los analistas del mercado entienden que la diferencia que muestran las encuestas de opinion entre Javier Milei y el primer posible candidato de la oposición Axel Kicillof no es contundente y eso genera dudas.

La primera gran incognita se puede volcar sobre el precio del dólar. Es normal que en Argentina haya suba de demanda de billetes norteamericanos durante los años de elecciones. Y por eso la estrategia que viene desplegando el ministro de Economía, Luis Caputo, es tratar de convencer a los mercados de que Kicillof no tiene chances, en primer lugar, y que tendrá dólares suficientes para enfrentar una corrida, en segundo.

La sociedad de bolsa Balanz señala en su informe de mercado del cierre de semana: «De a poco empieza a jugar la incertidumbre electoral en el mercado de deuda: el diferencial de rendimientos entre AO27 (bono en dólares a octubre de 2027) y el AO28 (en dólares a octubre de 2028) paso de unos 400 puntos a 700 en estos últimos días. Mientras AO27 sigue rindiendo en torno a 4.25% el AO28 cierra la semana arriba de 11%». 

El próximo lunes 28 el Tesoro va a llevar a cabo una licitación de bonos de deuda en pesos. En este tipo de operaciones el Ministerio de Economía le ofrece a los inversores nuevos bonos a cambio de los que van venciendo. El 30 de septiembre vencen $8,6 billones y el gobierno esta vez ofrece titulos que expiran antes de las elecciones para evitar pagar tasas de interes muy altas. 

Cuál es la estrategia de Caputo

El analisis de los mercados no se realiza en el aire. No se trata de mostrarles que el Banco Central tiene todos los dólares que le pidan ya que llegado el caso, se los van a pedir si tienen que huir de Argentina. 

Tanto los inversores locales como los internacionales están viendo que el modelo económico de Javier Milei está entrando en un callejón. Por un lado, el gobierno libertario mantiene anteojeras ideológicas porque cree que la única solución al estado de la economía la debe dar el mercado. Por otro, los datos de la actividad económica comienzan a ser alarmantes. Al cerrar los primeros siete meses el PBI da señales de enfriamiento muy rápido. Una proyección hecha en la Fundación Libertad y Progreso (think tank libertario) indica que si se repitiera el ritmo de actividad de julio pasado informado por el INDEC, la caída del PBI en 12 meses seria del 29%. No quiere decir que  el PBI se vaya a caer eso, pero ilustra la magnitud del freno.

Sería muy dificil que el gobierno llegue bien plantado a las elecciones del 2027 si no hace algun cambio. En definitiva, el Gobierno libertario está tratando de darle respuestas a los mercados, cuando tal vez, tendría que estar dando respuestas a los electores. 

Las personas no consumen batallas culturales y tienen menos problemas con el populismo de izquierda del que tienen los funcionarios del gobierno de derecha. Si al cabo de 4 años de gobierno la situación personal de cada elector no mejora, es probable que vote a alguien que se la ofrezca. Es muy claro y sencillo. Caputo podría vender todos los dólares que tenga, pero si las elecciones las gana un candidato hostil con los mercados, inversiones como las del RIGI, por ejemplo, no van a llegar.

No caminen al borde de la cornisa

Javier Timerman, un experto operador de Wall Street, director de Adcap Grupo Financiero, lo expresó en una entrevista publicada por Infobae, luego de hacer participado esta semana tanto en las reuniones de inversores con Luis Caputo como con el gobernador Axel Kicillof: «El Presidente y Caputo dicen: ‘No vamos a combatir el populismo con más populismo’. Los inversores creen que estimular un poco más la economía no es ser populista. Ahí queda, de vuelta, trabada la discusión. Pero me parece que los inversores le dan más crédito al Gobierno de lo que el Gobierno cree. Le dicen: ‘Ustedes ya hicieron los deberes. Ahora es momento de que este plan económico les haga ganar las elecciones. No no caminen tanto por el borde de la cornisa’”.

El camino heterodoxo

Según comentan los economistas, las experiencias exitosas de estabilización de economías con inflación alta incluyeron componentes ortodoxos y componentes heterodoxos. Un caso puede ser el de Israel en 1985, donde hubo un ajuste muy duro en el gasto público, pero a la vez hubo intervención del Gobierno para orientar las expectativas de los diferentes actores económicas. 

El Plan de Estabilización Económica de Israel, lanzado en julio de 1985, es considerado uno de los programas antiinflacionarios heterodoxos más exitosos de la historia. En ese momento, la inflación en Israel superaba el 500% anual debido a un alto déficit fiscal, devaluaciones recurrentes y la indexación generalizada de la economía.

Las claves del programa fueron:

Acuerdo Político y Social. Se formó un gobierno de unidad nacional (liderado por Shimon Peres) que logró el consenso indispensable entre el gobierno, los sindicatos (Histadrut) y el sector empresarial.

  • Congelamiento temporario de precios y salarios: Se acordó una congelación coordinada para frenar la inercia inflacionaria sin destruir el poder de compra de forma desmedida.  
  • Ajuste Fiscal Drástico- Se redujo el déficit fiscal del 15% del PIB a casi cero mediante recortes del gasto público, eliminación de subsidios a insumos básicos y reformas tributarias.
  • Prohibición de emisión monetaria: Se aprobó una ley que prohibió formalmente al Banco de Israel financiar o imprimir dinero para cubrir el déficit del Tesoro.
  • Ancla Cambiaria y Nueva Moneda. Se realizó una devaluación inicial del shekel y luego se fijó el tipo de cambio respecto al dólar estadounidense.   Meses después se introdujo una nueva moneda, el Nuevo Shekel (NIS), quitándole ceros a la divisa para restablecer la confianza.
  • Desindexación de la Economía. Se desmanteló progresivamente la indexación automática de contratos, salarios y depósitos, desvinculando la economía de la expectativa de inflación constante.
  • Apoyo Financiero Externo. Estados Unidos otorgó un paquete de ayuda extraordinaria (unos $1.500 millones de dólares de la época) que reforzó las reservas internacionales del Banco de Israel, otorgando credibilidad al tipo de cambio fijo.

El caso de Israel demuestra que hay un punto en el proceso donde es necesario que el Estado oriente las expectativas de los factores económicos para facilitar la desinflación y generar confianza. 

Por NP