Buenos Aires – (ANP) – El Gobierno logró colocar el viernes último un nuevo bono de deuda en dólares denominado Bonar28 porque su vencimiento será en octubre del 2028, cuando haya terminado el mandato de Javier Milei con la posibilidad de que otro signo político esté en la Casa Rosada al frente del Poder Ejecutivo para ese momento.

La operación fue calificada por algunos operadores de mercado como exitosa, en el sentido de que la tasa de interés que tendrá que pagar el Estado es levemente inferior a la que tendría que abonar si saliera al mercado internacional.

Se colocaron u$s150 millones a 8,8% anual en un bono de legislación argentina. Si fuera de legislación Nueva York estaría pagando entre el 9% y el 10% al año. 

Se trata de una de las vias alternativas que está ideando el secretario de Finanzas, Federico Furiase, para conseguir los dólares de los vencimientos con bonistas de julio de este año, y los dos de 2027 en enero y a mitad de año. Son en total u$s9.000 millones.

El gobierno está apurando la etrategia de rollover de deuda desde el mercado local, afirman los analistas. Sería algo parecido a lo que pasa en Brasil. Allí el estado toma fondos prestados del mercado local, pero en reales. En Argentina tendría que ser en dólares.

La estrategia de refinanciar barato en el mercado local

Pero lo que sostiene el director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, si la estrategia del gobierno de Javier Milei es recurrir a los «argendolares», es más que probable que cuando haya terminado el mandato actual, en diciembre de 2027, lo que resta del cepo a las empresas no se haya levantado.

Y es que si bien el público en general tiene acceso a comprar dólares cuando quiere (se estima que son unos u$s2000 millones por mes) las empresas no pueden hacerlo. Siguen con un estricto control de capitales. No tienen autorización para enviar a sus casas matrices los rendimientos que han obtenido en Argentina.

Letcher señala que «la emisión del Bonar28 permite aprovechar aún más los dólares sobrantes en el mercado (dólares encepados), ya que en vez de canalizarse por el mercado secundario y reducir la tasa, pasan a los depósitos del Tesoro para hacer frente a los vencimientos en moneda extranjera». 

«La decisión de utilizar esos dólares encepados como fuente de financiamiento tiene dos caras. Primero, busca aprovechar, como fuente de financiamiento barato, los máximos históricos de los depósitos en dólares del Sector Privado (USD 39.000 millones)», añade el economista.

Letcher plantea que «por otro, descarta la salida del cepo, por lo menos por el mandato actual de Milei, porque si este va a ser el programa de financiamiento del Tesoro a mediano plazo, es decir, si el equipo económico busca rollover con colocaciones locales a base de encepados y no en el exterior, sin los dólares encepados no hay financiamiento».