BUENOS AIRES (ANP).- El plan para Gaza diseñado por el presidente estadounidense Donald Trump es una gran oportunidad para pacificar a Medio Oriente, aunque genera interrogantes sobre la posibilidad de crear un Estado Palestino.

La propuesta excluye a Hamas de una futura administración tecnocrática, supervisada por una junta internacional que lideraría el propio mandatario republicano, de 79 años.

El proyecto fue anunciado el pasado 29 de septiembre, después de que el Reino Unido, Francia y Canadá, entre otros países, reconocieran al Estado Palestino durante la 80ª. Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

El documento, de veinte puntos, ya fue aceptado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, así como por Egipto, Qatar y Turquía, y respaldado por la Unión Europea (UE).

Entre sus fundamentos principales establece: cese el fuego inmediato, que Hamas deponga las armas, entregue una veintena de rehenes que se cree que están vivos de un total de 251 que mantenía en su poder luego de la matanza del 7 de octubre de 2023, y el establecimiento de un gobierno de transición.

Aun así, el líder ultraderechista advirtió que Israel no ha acordado con Trump el establecimiento de un Estado palestino. El martes, el premier advirtió que dicha solución diplomática ni siquiera está escrita en el acuerdo.

Pero en el apartado 19, el programa dice textualmente: “Mientras avance la reconstrucción y se cumpla el programa de reforma de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), podrán existir condiciones para un camino creíble hacia la autodeterminación y el Estado palestino”.

El desarme del grupo fundamentalista islámico es otra de las incógnitas. Hamas, apoyado por Irán, niega la existencia de Israel. Sin embargo, durante la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993, el fallecido líder Yasser Arafat reconoció al Estado israelí, fundado por Ben Gurion en mayo de1948.

De todos modos, el grupo palestino pidió el viernes más tiempo para analizar la propuesta, según un miembro de ese movimiento citado en forma anónima por la agencia de noticias francesa AFP.

Pero, en su red social Truth, Trump dijo que la respuesta debe ser dada antes de las 19.00 del domingo. “Si es negativa, se desatará un infierno como nunca se ha visto”, advirtió.

Algunos analistas opinan que si Hamas acepta el plan, las cosas podrían complicarse en la política doméstica para el primer ministro israelí, ya que podría perder el apoyo interno que logro con sus bombardeos contra Gaza, calificados como un “genocidio” por una comisión independiente de la ONU.

Netanyahu lidera una coalición formada por ultraderechistas y extremistas religiosos, entre ellos los ministros de Finanzas, Bezalel Smotrich (del partido Sionismo Religioso), y de Seguridad Itamar Ben-Givr (Poder Judío).

Ambos impulsan la reocupación de Gaza y la anexión total de la Cisjordania ocupada, según informes de prensa. La ruptura de esta alianza podría provocar que se realicen elecciones anticipadas en 2026, opinan analistas.

La iniciativa estipula también que Israel se retire en forma gradual del enclave palestino. Otra duda que surgió es la demanda de que Hamas entre sus armas.

El líder militar de esa organización, calificada de terrorista por Estados Unidos y la UE, Izz al-Din al-Haddad dijo que cree que la propuesta fue creada para terminar con Hamas, más allá o no de que el grupo acepte la oferta. Por eso, dijo, está dispuesto a seguir luchando, según el informe de la cadena británica BBC.

El jueves, la marina israelí interceptó una flotilla humanitaria que se dirigía a Gaza, llevando alimentos para los palestinos. Las naves había partido en septiembre desde Barcelona, lideradas por la activista sueca Greta Thumberg.

“Pese a que la propuesta no es perfecta para los palestinos, aparece como una oportunidad para poner punto final al derramamiento de sangre en Gaza. Y esto es, precisamente, lo que todos los estados regionales quieren”, opinó Sinem Cengiz, una analista política turca especializada en las relaciones de Turquía con Medio Oriente.

En un artículo en el diario online Arab News, la especialista dijo que “para Turquía, y otros estados de la región, el apoyo al plan estadounidense refleja que un mal acuerdo es mejor que continuar con la guerra”.

Por NP