El ajuste en el gasto llevado a cabo desde la asunción de Sergio Massa como ministro de Economía ya muestra en el acumulado de once meses una baja real en relación con el mismo período del año pasado, con una notoria retracción en los gastos de Bienes y servicios, Transferencias a provincias y Subsidios económicos, además de la «ayuda» implícita de la licuación por efecto de la aceleración de la inflación.

Los datos suministrados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) dan cuenta que en el acumulado enero-noviembre los ingresos totales de la Administración Pública Nacional (APN) alcanzaron a $11 .590.609 millones, con un incremento nominal del 62,9% y una contracción en términos reales de 4,5%.

Por su parte, los gastos totales alcanzaron a $14.815.261 millones, con un aumento nominal del 62,4% y una disminución real del 4,4% y los primarios sumaron $13.545.121 millones  (+61,5% nominal y -5% real).

De esas evoluciones resultaron un déficit primario de $1.954.512 millones (+56,9% nominal y -7,7% real) y,  sumando el pago de los intereses de la deuda, un déficit financiero de $3.224.651 millones (+62,9% nominal y -4,1% real).

En tanto, el resultado económico (ingresos corrientes menos gastos corrientes) fue negativo en $2.242.308 millones, con un incremento nominal del 106% y real del 21,2%.

La diferente evolución entre los resultados primario y financiero por un lado y el económico por el otro se explica por la dispar evolución de los ingresos de capital (+260,6% nominal y +112,2% real) y los gastos de capital (+14,1% nominal y -32,9% real).

 

Por NP