BUENOS AIRES (ANP).- El economista Carlos Melconian, advirtió hoy que el Gobierno no está en condiciones de enfrentar un plan de estabilización «muy serio» que permita bajar la inflación a un dígito anual.

“Acá, con cabeza argentina, se dice que este Gobierno, con una inflación anual del 20 o 20 y pico por ciento, ya mató a la inflación, y eso no es cierto. Lo que hizo fue desinflar la economía al 20 y pico anual”, afirmó Melconian, señalando que la variación de precios minoristas aún se mantiene a niveles muy altos.

El punto central de su crítica fue la ausencia de un plan de estabilización robusto. “Tomar la decisión de ir a un dígito requiere solucionar otros temas que todavía este programa no incluye, este programa no está graduado, se sigue armando en el día a día”, dijo Melconian en declaraciones a Radio Splendid.

Quien se desempeñara como presidente del Banco Nación durante el gobierno de Mauricio Macri, consideró que que la economía “se encuentra en una meseta de inflación mensual del 2%” y que la actual administración ha optado por postergar el objetivo de reducir drásticamente los índices.

En ese sentido explicó que la política cambiaria, que en algún momento «fantaseó» el gobierno de Javier Milei con un crawling peg del 1%, ha mutado. Ante una inflación que supera el 2% mensual y un techo cambiario que crecía al 1%, se generaba una “tensión insostenible”.

La solución adoptada, la cual implica indexar la banda cambiaria con la inflación pasada, lleva a que “nadie está pensando hoy en la Argentina que el techo puede ir al dos y pico” y que «el dólar va a quedarse quieto».

Además, advirtió que la actividad económica en la segunda parte del 2025 pareció haberse «quedado» en sectores como la industria, la construcción y el consumo.

Identificó problemas graves en el empleo, el poder adquisitivo de las personas y una marcada heterogeneidad sectorial. Melconian señaló que el programa económico actual carece de una «hoja de ruta» clara para la reactivación.

En este marco, el modelo económico “ajusta el mercado laboral con un aumento de la informalidad, lo que incide directamente (de manera negativa) en el aplacamiento del poder adquisitivo”.

Asimismo, la macroeconomía aún no ve renacer el crédito, y la tasa de inversión presenta conflictos, caracterizada por un cambio de manos con gran participación local y poca integración extranjera, lejos del modelo «noventista» de «lluvia de inversiones».

En esa línea, también cuestionó la ausencia de una visión integral del equipo económico. “Así como en el tablero de la política económica argentina hay personas de carácter productivista que subestiman las finanzas, acá tenemos un escenario exactamente opuesto: un equipo económico que goza cada vez que ocurre algo como lo del otro día, cuando consiguieron US$ 3.000 millones para tapar un agujero, pero no pueden decir hacia dónde vamos”, se preguntó.

Finalmente, el economista proyectó hacia adelante un escenario complejo para la sostenibilidad de la deuda. “El problema de Argentina es otro: no es la magnitud, sino que es la calidad y la vuelta al mercado”, sentenció.

Por NP