BUENOS AIRES (ANP) Las ventas de los comercios minoristas pymes tuvieron en diciembre la octava caída interanual consecutiva, en este caso con un 5,2% que la dejan como el peor desempeño desde septiembre de 2024, de acuerdo con el relevamiento dado a conocer hoy por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
No obstante, se registró una mejora del mismo porcentaje en la comparación desestacionalizada con noviembre, en lo que incidieron razones temporales como el cobro del medio aguinaldo y la celebración de las fiestas de fin de año, en tanto en acumulado anual cerró con una variación positiva del 2,5%, debido al buen desempeño del primer cuatrimestre y la muy baja base de comparación de ese período de 2024.
CAME precisó que «el análisis sectorial confirma la tendencia recesiva reciente», ya que seis de los siete rubros relevados finalizaron con resultados negativos.
Al respecto, las contracciones más agudas se verificaron en Bazar y decoración (-15%), Perfumería (-9,8%) y Textil e indumentaria (-8,5%). La única excepción a la regla fue el rubro Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción, que logró sostenerse con una leve alza del 0,8%.
En lo que respecta a la situación actual de los negocios, el 55% de los comerciantes describió un escenario de estabilidad interanual. Por otro lado, el 27,6% reportó un empeoramiento en sus condiciones, un dato que, aunque negativo, refleja una mejora relativa de casi 10 puntos porcentuales frente al 37% que manifestaba deterioro en noviembre.
Para la entidad, «diciembre funcionó como un alivio financiero gracias a las fiestas de fin de año y al cobro de aguinaldos, pero no logró revertir la caída estructural del 5,2%. El consumo se mantuvo retraído y estrictamente racional, con familias que priorizaron ofertas y gastos esenciales ante la persistente falta de poder adquisitivo».
«De cara al futuro impera una cautela optimista: aunque la mayoría proyecta una mejora económica para 2026, la inversión sigue frenada por los altos costos y la baja rentabilidad actual. El desafío del sector será transformar este ‘respiro’ estacional en una reactivación genuina y sostenida de la demanda», finalizó.
