BUENOS ARIES (ANP).- Alemania quiere que Europa sea independiente de Estados Unidos. El democristiano Friedrich Merz, ganador de las recientes elecciones legislativas, ilusiona a gran parte de los alemanes con la posibilidad de fortalecer al Viejo Continente, después de que la Casa Blanca se acercara al Kremlin en la guerra de Ucrania.

El probable canciller, de 69 años, reiteró su rechazo a formar gobierno con Alternativa para Alemania (AfD), el partido de la ultraderecha antiinmigración que obtuvo el segundo lugar en los comicios del 23 de febrero, con el 20% de los votos, 152 bancas y más de diez millones de votos.

El magnate Elon Musk, flamante miembro del gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, había dicho que la votación de Alemania “podría decidir el destino de Europa, tal vez el destino del mundo”. Antes de las elecciones, el dueño de Tesla y Space X respaldó a la candidata de AfD, Alice Weidel.

Tras reivindicar al ejército alemán durante la época nazi, Afd mantuvo en la campaña electoral un discurso anti-woke (anti izquierda y progresista) y en contra de la Unión Europea.

Durante un reportaje con Musk, precisamente, Weidel dijo que el genocida alemán Adolf Hitler “había sido de izquierda”, sin mencionar que poco después de ser nombrado canciller en 1933, las primeras víctimas de la persecución nazi fueron los comunistas, los socialdemócratas y los sindicalistas, según el Museo del Holocausto de Estados Unidos.

En las últimas semanas, la simpatía de Trump con el presidente ruso, Vladimir Putin, desató un temporal político sobre los países comunitarios, en medio de la guerra de Ucrania, iniciada tras la invasión rusa del 24 de febrero de 2022.

Rusia, por su parte, señala que el posible ingreso de Ucrania a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) representa una amenaza para su seguridad. Luego del avance ruso sobre Kiev, el ex presidente estadounidense Joe Biden, apoyó militarmente a Kiev.

Pero, ahora, Trump llegó a un principio de acuerdo para que los ucranianos compensen la ayuda norteamericana mediante la explotación de las llamadas tierras raras, que encierran yacimientos de grafito, litio y potasio, entre otros 17 minerales utilizados en la industria espacial y nuclear.

Pero ¿qué obtiene a cambio Ucrania? Según el líder republicano, Kiev recibirá “mucho equipamiento militar y el derecho a seguir luchando” por su libertad, informó la cadena estadounidense CNN.

Merz, líder de la coalición conservadora encabezada por la Unión Cristiano Demócrata (CDU) y la Unión Social Cristiana Bávara (CSU), tras obtener el 28,6% de los votos, prometió buscar la unidad de Europa en un momento trascendental de su historia desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Alemania, con 35.000 soldados estadounidenses en el país, es el segundo donante de la ayuda ucraniana después de la Casa Blanca.

Más allá de la guerra en Ucrania, no hay duda de que Berlín se siente amenazada por el gobierno de Putin. En 2022, Noruega sustituyó al Kremlin como el principal proveedor de gas de los alemanes.

“Mi prioridad absoluta será fortalecer a Europa lo más rápido posible para que, paso a paso, podamos realmente lograr su independencia de EEUU”, dijo Merz, poco después de ganar los comicios.

El líder conservador que nunca antes había ocupado un cargo gubernamental, puso en duda la estructura actual de la OTAN, al señalar que, en la próxima cumbre, prevista para junio, no estaba seguro de si se seguirá hablando de la Alianza Atlántica en su forma actual o si se establecerá una forma de defensa europea mucho más independiente.

Lo cierto es que, en apenas dos meses de su segunda presidencia, Trump ha puesto en guardia a todo el continente europeo.

Esta semana, por ejemplo, Ucrania promovió una votación simbólica en las Naciones Unidas, para exigir la retirada inmediata y completa de las tropas rusas que invadieron su territorio hace tres años. La resolución fue aprobada por 93 votos a favor y 68 en contra, entre ellos los votos de Estados Unidos, Rusia, Corea del Norte, Bielorrusia y Hungría. El texto, sin embargo, no mencionó la palabra “invasión” ni “guerra”.

La votación en la ONU se realizó después de que Washington propusiera negociaciones directas con Rusia para resolver la guerra de Ucrania, pero sin la participación de Bruselas ni del gobierno de Kiev.

En su edición del 27 de febrero, la tapa de la revista The Economist tituló: “El nuevo orden de los Don (jefes de una familia mafiosa)”, inspirándose en el filme “Perros de la calle” (1992). En la cubierta aparece Trump seguido de Putin sobre un fondo rojo.

“En una semana en la que el probable nuevo canciller de Alemania advirtió que la OTAN muy pronto estará muerta, con Estados Unidos al lado de Rusia con Rusia y Corea del Norte contra Ucrania y Europa en las Naciones Unidas, hemos decidido analizar en profundidad a qué conducirá este nuevo enfoque de estilo gánster a la geopolítica”, señaló el semanario británico.

Por NP