BUENOS AIRES (ANP).- China respondió hoy a la ofensiva arancelaria de Donald Trump anunciando que impondrá gravámenes del 34% a los productos importados de Estados Unidos, en una dura represalia por los aranceles recíprocos del republicano.
La medida dispuesta por el gobierno de Xi Jinping entrará en vigencia el próximo 10 de abril, aunque ya recalentó el nerviosismo de los mercados mundiales, arrastrando a los futuros de EE.UU., a las bolsas y al petróleo por igual.
La escalada en la guerra comercial desatada por el mandatario republicano tiene en vilo al mundo, y presagia pérdidas para todos, incluyendo al propio EE.UU. La OMC advirtió que la situación podría derivar en una retracción de 1% en el comercio global, pronóstico previo a conocerse la decisión del gobierno chino.
El riesgo de los aranceles generalizados que lanzó el líder estadounidense fue el principal motivo del viaje relámpago del presidente Javier Milei, quien ayer recibió un premio en Palm Beach, donde anunció que Argentina ya está trabajando para adecuarse a los requisitos comerciales de EE.UU. La concreción de un acuerdo comercial entre ambas naciones sigue siendo un objetivo primordial para el libertario.
Mientras tanto, analistas de todo el mundo afirman que si bien la locura arancelaria desatada por Trump solo busca presionar para abrir negociaciones, es necesario evaluar el daño ya ocasionado a la economía global por los anuncios rimbombantes y las amenazas constantes del presidente estadounidense.
Al respecto, Daniel Funes de Rioja, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), habló ayer con Cadena 3 en una entrevista en la que expresó su preocupación por las medidas de Trump, a las que consideró una «disrupción global».
En este sentido, Funes de Rioja advirtió que Argentina se verá afectada por el cambio en las reglas de juego a nivel global, y pidió al gobierno de Milei que baje los impuestos en el país para «equilibrar la cancha».