Buenos Aires (ANP) – La nueva modalidad de embargo de cuentas que está aplicando la Agencia de Recaudación y Control Aduaneo (ARCA) genera alta preocupación tanto en empresarios como en los contadores que los asesoran.

Los tributaristas indican que si bien no es algo bueno, está dentro de los marcos que la ley le atribuyen al fisco. El problema es que termina de ahogar a empresas que están a punto del tiro de gracia.

A diferencia de lo que venía haciendo hasta ahora, que era embargar la cuenta bancaria de la empresa, ahora va por lo que se denomina «cuenta cliente«. Es decir, va a los clientes de las empresas y le ordenan que no depositen en la cuenta de su proveedor, sino en la cuenta de AFIP.

El cambio de modalidad se hizo porque hasta ahora, cuando ARCA (y antes AFIP) embargaban una cuenta bancaria, nunca encontraban fondos. La lógica era que las empresas tenían cuentas alternativas por las que circulaban sus fondos y así podía mantener la operatividad.

Es de recordar que durante largos períodos ARCA había suspendido los embargos. El año pasado levantó esa medida, y se lo anunció a todos los contribuyentes.

El problema es que la caída de la actividad y las ventas ha llevado a todo el sistema de cadenas de valor a retrasar pagos. Y las empresas, cuanto tienen poca cobranza y nulo crédito, priorizan el pago de salarios, luego a proveedores y por ultimo, los impuestos.

ARCA no tiene intenciones de hacer ningún cambio por ahora. A los contadores que estuvieron la semana pasada con el ministro Luis Caputo y el titular de ARCA, Andrés Vázquez, no anticiparon ninguna medida al respecto. Hay empresas que tienen planes de pago anteriores que se le están cayendo y no están previstas  nuevas moratorias. 

Los tributariastas consideran que ARCA está dentro de la legalidad aunque la modalidad es diferente de la anterior. Es la primera vez que se aplica. Desde el gobierno solo plantean que en la medida en que se recupere el crédito las empresas tendrán la posibilidad de pedir financiamiento para saldar la deuda con el fisco.
En otras palabras, la señal que da ARCA es que los impuestos no pueden ser el último recurso de financiamiento cuando se cae el crédito bancario, algo que solía ocurrir en otros momentos de la historia.