BUENOS AIRES (ANP).- Se le atribuye a John Fitzgerald Kennedy la frase “La victoria tiene cientos de padres, pero la derrota es huérfana”, y algo de eso pasó el viernes cuando la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó el fallo de primera instancia que había condenado al país a pagar más de US$ 16.100 millones por la expropiación de YPF, en 2012.
“Es una sentencia histórica lograda por nuestra administración”, dijo el presidente Javier Milei durante un mensaje difundido a través de la cadena nacional, y cargó contra el kirchnerismo y el proceso de estatización de la petrolera que lo llevó a este conflicto.
Para que no quepan dudas, Milei dijo: «Lo voy a decir con nombre y apellido. Hablo de Cristina Fernández de Kirchner y del inefable Axel Kicillof», a quienes acuso de haber cometido una «afrenta a los argentinos» el intentar «apropiarse» el fallo,.
Más allá de quién logró el fallo, lo cierto es que esa “Espada de Damocles que pendía sobre la cabeza de los argentinos”, como bien dijo el mandatario, también estaba sobre la cabeza de Kicillof y sus aspiraciones presidenciales.
De haberse mantenido el fallo de primera instancia, y Argentina haber tenido que pagar los US$ 16.100 millones, “la boleta” por el desacierto de la expropiación habría impactado de lleno en la percepción que tiene la gente sobre la figura del gobernador bonaerense.
Por eso, antes de que el mandatario hablara por cadena nacional, el gobernador bonaerense apuntó a que “mientras el presidente Javier Milei hablaba del “impuesto Kicillof”, los propios abogados del Estado argentino, desde que se inició el juicio, defendían en la Justicia los mismos argumentos que sostuvimos siempre”.
Ese “impuesto” nunca fue más que una operación: un coro de voces que repitió durante años los argumentos de los buitres, instalando que la nacionalización había sido técnicamente incorrecta. ¿Era desconocimiento, ingenuidad o una mentira interesada? Hoy queda claro”, dijo Kicillof a través de su cuenta en la red social X.
Ahora se sabe que el fondo Bulforb Capital evalúa apelar esta sentencia ante la Corte Suprema de los Estados Unidos, un tribunal que es bastante restrictivo a la hora de aceptar causas.
Queda para la discusión, no menor, cómo fue el proceso de privatización de YPF, llevado adelante por la presidencia peronista de Carlos Menem y apoyada por Néstor y Cristina Kirchner, la posterior venta de la “acción de oro” que estaba en manos del Estado, el traspaso del manejo de la petrolera al Grupo Petersen, de la familia Eskenazy, también durante el kirchnerismo, y su posterior estatización, cuando Argentina se veía afectada por la importación de energía.
Pero eso quedará para otro momento. Ahora, Kicillof no tiene más “la Espada de Damocles” sobre su cabeza.
