BUENOS AIRES (ANP).- La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán quedó en un punto crítico debido a una contundente amenaza del presidente Donald Trump: el régimen iraní tiene 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz o las fuerzas estadounidense atacarán sus centrales eléctricas.

El mandatario publicó durante la madrugada un mensaje en la red Truth Social en el que advirtió que si en ese plazo Irán no permite la normal circulación de los barcos petroleros, EE.UU. «atacará y arrasará con sus diversas centrales eléctricas, empezando por la más grande».

Trump no detalló cuáles serían, pero nadie duda que si cumple su amenaza la guerra escalará varios peldaños e ingresará en un peligrosísimo terreno, algo que encendió todas las alarmas en los países europeos, que mantiene una relación tensa con el estadounidense luego de que la OTAN se negara a enviar tropas para liberar el estrecho, justamente para evitar un agravamiento del conflicto.

Israel, mientras tanto, está lidiando con los ataques iraníes que golpean a todo el país y que alteraron dramáticamente la rutina de sus ciudadanos, quienes están viviendo constantemente con la amenaza de ataques con bombas racimo y deben acudir cada vez más seguido a los refugios. En el último ataque —contra Arad y Dimona, donde se encuentra el mayor centro nuclear israelí— más de 120 personas resultaron heridas.

En los últimos días, el precio del petróleo subió a cifras de tres dígitos afectado por el bloqueo en el estrecho de Ormuz. El viernes, el crudo Brent tocó los US$ 110,2 el barril y los analistas de Goldman Sachs advirtieron que ha aumentado el riesgo de que los valores se mantengan por encima de los US$ 100 por mucho tiempo, probablemente hasta fines de 2027.

Por NP