BUENOS AIRES (ANP).- Por estas horas, mientras el presidente Javier Milei descansa en la Quinta de Olivos tras una semana vertiginosa en Estados Unidos y cargada de anuncios económicos que calmaron a los mercados en Argentina, Karina Milei coordina junto al entorno presidencial más cercano los próximos pasos a seguir en las cuatro semanas que restan para revertir el desastroso resultado de las elecciones legislativas bonaerenses.

La primera parada del itinerario del presidente de cara a los comicios legislativos nacionales será Tierra del Fuego. Allí irá con su campaña el lunes próximo a las 18.00 en San Martín y Don Bosco, en Ushuaia, donde acompañará a Agustín Coto y Miguel Rodríguez, candidatos libertarios a senador y diputado nacionales respectivamente. Y esta vez, el slogan es «La Libertad Avanza, o Argentina retrocede».

Será tarea de la secretaria de Presidencia esta tarde, junto con el infaltable Santiago Caputo y la nueva coordinadora política, Pilar Ramírez, buscar las mejores opciones en las provincias para las presentaciones de Milei, luego de los ataques violentos que sufrió durante sus actos de campaña en el conurbano bonaerense.

Por ahora, se sabe que el eje del discurso pasará por los últimos logros en materia económica, la reducción de la tasa de pobreza gracias a la menor inflación, y la relativa calma del dólar luego de que su gobierno negociara con éxito ayuda financiera de EE.UU. En el círculo del mandatario creen que esos temas, sumados al anuncio de más presupuesto para jubilados, universidades y discapacitados, mejorarán el ánimo de los votantes a nivel país.

Otro gran evento que el presidente aprovechará para destacar sus logros en lo económico será la presentación de su libro «La construcción del milagro» en el Movistar Arena, el 6 de octubre. Allí, Milei intentará mostrar fuerza —se espera una convocatoria multitudinaria de fanáticos y simpatizantes de LLA— que promete ofrecer una gran puesta en escena, con show musical incluido.

Santa Fe y sobre todo Córdoba suenan como los destinos más seguros para las próximas presentaciones de campaña, pero una vez más, el 26 de octubre la decisión estará en manos de la parte de la población que ya expresó claramente su hartazgo de las políticas populistas del kirchnerismo y que solo por eso votó a Milei en el 2023.

La pregunta dos años después de ese voto de confianza inesperado es si la motosierra despiadada que el gobierno aplicó sobre los más vulnerables cambiará la visión del votante desencantado, y principalmente la del campo, que se vio burlado por la promesa incumplida de retenciones 0% hasta el 31 de octubre. La incógnita es si el miedo al kirchnerismo pesará más o si esos votos irán a terceras propuestas, como la de los sectores más moderados del Peronismo.

 

 

 

 

Por NP