BUENOS AIRES (ANP).- Agosto no fue un buen mes para el gobierno, y septiembre está siendo más negro de lo que Javier Milei habría esperado poco tiempo atrás, cuando se percibía claro ganador en las legislativas. Ahora, las encuestas marcan que la confianza del consumidor se deteriora, mientras que exfuncionarios y miembros actuales de su equipo realizan declaraciones que no ayudan a calmar a los mercados.

Esta mañana, el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella presentó los resultados del Índice de Confianza del Consumidor de septiembre, que en esta oportunidad se ubicó en 39,81. El número implica un aumento de 2,08% en relación al mismo mes del año pasado, pero también muestra una baja del 0,33% respecto de agosto.

Sebastián Auguste, director del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT, detalló que si bien desde enero de 2024 las primeras medidas del presidente Milei fueron bien recibidas, a partir de diciembre de ese año el ICC cayó 13,5%.

Si se analizan los números por regiones, hay un dato que el gobierno no puede ignorar: en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) la confianza sigue en ascenso, como era previsible, pero no es así en el Gran Buenos Aires y tampoco en el interior del país, donde la confianza retrocedió 3,73%.

De los padecimientos del presidente en el Congreso no hay mucho que agregar. Como es sabido, sufrió una seguidilla de reveses —ayer el Senado rechazó su veto a la coparticipación automática de los Aportes del Tesoro Nacional— y varios de los proyectos que afectan su programa económico irán de nuevo a la cámara que debe tomar la decisión final. No hay grandes esperanzas de que los vetos se mantengan.

En lo que se refiere a las declaraciones de funcionarios en ejercicio y a funcionarios que ya se alejaron del equipo, la falta de una estrategia de comunicación se hizo patente en los últimos tiempos. Frente a situaciones de crisis, el gobierno ya demostró que se paraliza. El vocero presidencial desaparece de X y de las conferencias, los voceros de Economía no responden y los funcionarios, sin asesores idóneos en comunicación, terminan diciendo lo que no deben.

En consecuencia, el ministro de Economía y sus colaboradores han optado por hablar en programas en YouTube y pódcasts con periodistas amigos que poco saben del tema y que, ante la falta de repreguntas, dan espacio para que los funcionarios se entusiasmen y terminen hablando por demás.

Un buen ejemplo fue la entrevista a Luis Caputo ayer anoche trasmitida por el canal Carajo, donde el ministro terminó reconociendo que Economía está juntando dólares para pagar los vencimientos de enero y que no lo anunciaron «porque aún no lo concretamos», para luego pedir al mercado que igual confíe porque «hay dólares para todos».

Como corolario de una entrevista poco feliz, Caputo avivó el susto de los mercados con una frase inoportuna como ninguna otra: «Vamos a vender hasta el último dólar en el techo de la banda». Una declaración que se suma a las del ex viceministro de Economía Joaquín Cottani, quien ayer dijo que nunca entendió el programa económico que el equipo de Caputo le presentó al Presidente.

«Nunca le encontré sentido a la banda cambiaria, lo que el Gobierno debería haber hecho, incluso antes de abril, cuando se formalizó el acuerdo con el Fondo (…) es libre flotación sin cepo y un plan o un programa de compra de reservas preanunciado (…) y que el tipo de cambio encontrara su nivel de equilibrio para generar confianza y que entraran capitales sin quedar atrapados», dijo, cerrando una semana negra para el gobierno.

 

Por NP