BUENOS AIRES (ANP).- Las redes sociales se llenaron hoy de mensajes de cariño desde temprano, tan pronto como se conoció la noticia del fallecimiento del gran actor Luis Brandoni, ocurrida a sus 86 años y luego de permanecer varios días internado tras un accidente doméstico.
Actores y productores se unieron a la despedida en las redes, que continuará hasta la noche en la Legislatura porteña, donde están siendo velados los restos del querido intérprete. Brandoni dejó papeles memorables a lo largo de una extensa y prestigiosa carrera que lo colocó como uno de los referentes del cine argentino.
Si bien se destacó en papeles secundarios como La tregua, que fue nominada al Oscar en la categoría de Mejor Película Extranjera, Luis Brandoni fue un actor protagónico y cotizado durante la mayor parte de su carrera, con títulos emblemáticos en su haber como Esperando la carroza.
La Patagonia Rebelde (1974). En este film compartió cartel con otros dos grandes, Héctor Alterio y Pepe Soriano, ambos ya fallecidos. Basada en el libro «Los vengadores de la Patagonia trágica», relataba los fusilamientos de obreros en el sur del país, ocurridos en 1921. Tras la muerte del presidente Juan Domingo Perón, esta película fue prohibida y debió esperar al regreso de la democracia para volver a la pantalla grande. Brandoni interpretó a Antonio Soto, un sindicalista anarquista español que fue uno de los líderes de la rebelión.
Darse cuenta (1984). Uno de los personajes más complejos que afrontó Brandoni fue el del Dr. Carlos Ventura, un hombre que atraviesa una profunda crisis personal y profesional, superado por la desidia del sistema de salud, hasta que un joven paciente que se debate entre la vida y la muerte lo pondrá a prueba como médico y como ser humano.
Esperando la carroza (1985). En una interpretación maestra, el fallecido actor compuso para esta sátira costumbrista a uno de los cuatro hijos de «Mamá Cora», la inolvidable abuela encarnada por Antonio Gasalla. Aquí, es el inmutable y corrupto Antonio Musicardi, creador de icónicas frases para esa película, como la famosa «tres empanadas para dos personas», una broma que hasta el día de hoy perdura en la memoria colectiva argentina.
Made in Argentina (1987). Este drama contó con figuras de renombre como Patricio Contreras, Hugo Arana y Leonor Manso. En el rol de Osvaldo, Brandoni se destacó como un hombre que logró el éxito en Estados Unidos tras exiliarse durante la dictadura militar, que vuelve al país con su esposa Mabel a reencontrarse con su familia y también a enfrentarse con lo que dejó atrás.
Cien veces no debo (1990). En otra desopilante comedia de Alejandro Doria, el mismo director de Esperando la carroza, Brandoni encarna a un padre conservador y orgulloso de su virtuosa hija, hasta que verá su vida hecha añicos cuando descubra que la joven no solo lleva una intensa vida sexual, sino que quedó embarazada en uno de esos encuentros. Junto con su esposa, estelarizada por Norma Aleandro, el atribulado Don Julio hará las mil y una para ocultar y reparar el desliz de su única hija.
El cuento de las comadrejas (2019). En esta historia, Brandoni compartió elenco con grandes como Graciela Borges, Oscar Martínez, y el fallecido Marcos Mundstock, humorista integrante de la legendaria Les Luthiers, en un verdadero duelo actoral. Sin embargo, basta el monólogo de su personaje para poner de manifiesto su poder interpretativo, convirtiéndose en quizás la mejor escena de la película. Basada en la vieja cinta Los muchachos de antes no usaban arsénico, compone a un actor segundón ya retirado y postrado en una silla de ruedas, que comparte casa y recuerdos de tiempos mejores con su infiel y dominante esposa, una estrella del pasado, y dos viejos colegas que no tienen donde ir y que urdirán un loco plan para permanecer en la mansión.
Brandoni en la TV
Desde los años de 1980, Brandoni se volvió una cara recurrente en los hogares argentinos, que seguían sus historias en televisión a diario. Además de las tiras, participó en innumerables ciclos de unitarios como La bonita página, Vulnerables, Culpables e Infieles, entre 1989 y 2002. En sus últimos años, se destacó en producciones como Un gallo para Esculapio, y en El encargado.

Sin embargo, sus papeles más memorables fueron el del trotamundos y carismático Camilo de la teleserie Buscavidas, y el sufrido Roberto Cantalapiedra, un esposo y padre ejemplar que tendrá que lidiar a diario con el desfachatado y problemático hermano menor de su esposa, «Chiqui» Fornari (Ricardo Darín) en la comedia Mi cuñado.
Hoy fue despedido por colegas y fans, dejando un legado artístico inigualable para ocupar un lugar en el Olimpo de los grandes actores que alumbró este país.
