BUENOS AIRES (ANP) Las medidas anunciadas el martes por el ministro de Economía, Luis Caputo, dejan en evidencia que lo que hasta el momento muestra el gobierno del presidente Javier Milei es un set que «luce incompleto» y «no constituye un programa de estabilización acorde a la gravedad de la situación heredada» y que si no se traduce en el corto plazo en un plan integral, puede dar inicio a «un proceso de espiralización con final incierto», con una inflación que «podría acelerarse de forma no controlada».

El duro análisis forma parte del último informe semanal de la consultora Invecq, que cuestionó que la falta de un «ancla nominal explícita» implicará que la devaluación y los esperados aumentos tarifarios, «acelerará fuertemente la inflación mensual».

Asimismo, la entidad presidida por Esteban Domecq advirtió que «en el inicio del programa, la caída de los ingresos reales será muy significativa, lo que impactará fuertemente en el consumo, la actividad y todos los indicadores socioeconómicos».

En base a lo anunciado, Invecq sostuvo que el eje de las medidas «es un fuerte ajuste fiscal en formato de shock, complementado por una importante devaluación (nominal y fiscal) y cambios adicionales en el plano cambiario, monetario y financiero», en el que «faltan muchas precisiones sobre el alcance, la secuencia, la implementación, la aplicabilidad y el impacto de cada una de las medidas a implementar».

La consultora evaluó que las medidas «podrían ser la antesala o la etapa preparatoria de un programa de estabilización a implementar en los próximos meses», pero que «si dicho plan no llega o carece de integralidad, consistencia o credibilidad, la nominalidad podría acelerarse de forma no controlada, dándose inicio a un proceso de espiralización con final incierto».

En cuanto a los anuncios del frente fiscal, Invecq consideró que «el aumento de la recaudación puede estar siendo subestimado, mientras que el ahorro en los gastos sobreestimado», además de señalar que «no es seguro que dicho ajuste pueda llevarse a cabo, al menos en la magnitud que se propone», tanto porque «algunas medidas deberán pasar por el Congreso» y además debido a que, salvo la suba de la AUH y la tarjeta Alimentar, «el paquete inicial carece de políticas de ingreso que protejan a sectores vulnerables como jubilados y gran parte de los informales».

Por tal motivo, planteó como «una incógnita si ‘la calle’ tolerará este recorte en un contexto de notable aceleración inflacionaria y pérdida de poder adquisitivo».

Respecto a las medidas cambiarias, si bien el tipo de cambio oficial quedó en «un nivel históricamente alto» con un crawling-peg del 2% mensual -menos de la décima parte de la inflación mensual proyectada hasta febrero- se teme que «rápidamente podría atrasarse y volver a valores de finales del mandato Fernández», por lo que cabe esperar otro ajuste para «más adelante» que, en este caso, «debería ser en el marco de un plan de estabilización».

«Por lo pronto, la corrección comprimió la brecha de manera notable, a diferencia del último ajuste post PASO» y el precio de los dólares alternativos «casi no se movió y la brecha con el mayorista osciló el 2o%-30%», valores que no se veían desde «comienzos de 2020».

Por último, en el plano monetario se mantuvo la tasa del 133% nominal anual para las leliq y la redujo al 100% para los pases, lo que daría la pauta que «el saneamiento de pasivos remunerados se dará vía licuación inflacionaria» y como «no se mencionó la eliminación de la asistencia del BCRA al Tesoro» queda abierta la puerta para «seguir emitiendo en la primera fase mientras se avanza con la consolidación fiscal».

 

LEER TAMBIÉN:

https://nuevaspalabras.com.ar/aumento-09-la-produccion-de-la-industria-pyme-en-noviembre-pero-cae-04-en-2023/

Por NP