BUENOS AIRES (ANP).- Hace algunas semanas, luego del contundente triunfo de su partido en las elecciones legislativas, el presidente Javier Milei dio su pronóstico acerca de la inflación y aseguró que hacia la mitad del año próximo el índice de aumento de precios estará en cero.

Milei basó su temeraria promesa en que, con la mayor cantidad de bancas que tendrá en el Congreso a partir del 10 de diciembre, obtendrá el apoyo para aprobar todas las reformas que, según su plan de gobierno, reactivará la economía y generará un círculo virtuoso en el que la inflación, indefectiblemente, tendrá que bajar.

Pero la situación de hoy muestra que el piso de 2% mensual sigue siendo un desafío que hasta ahora no se logra resolver. El último bimestre promete un incremento del IPC que pone en riesgo la estimación oficial de 24,5% para 2025, según consta en el proyecto de Presupuesto 2026.

Para noviembre, las consultoras privadas coinciden en que el Índice de Precios al Consumidor, que el INDEC publicará el 11 de diciembre próximo, se ubicará por encima del 2%, similar al nivel de octubre, cuando se informó un 2,3% con respecto a septiembre.

En el mes que finaliza hoy, los aumentos en las tarifas de luz y gas, sumado al encarecimiento de la carne, fueron los ítems que más pesaron en el resultado final, según indicó días atrás un informe de la Fundación Libertad y Progreso.

Asimismo, los consultores esperan que diciembre traiga una cifra similar, teniendo en cuenta que no solo continuarán los ajustes en las tarifas de energía sino que también se pondrá en marcha un incremento de los boletos del transporte.

Desde mañana, se aplicará un aumento de 2% más el índice de inflación en los pasajes de subtes y de líneas de colectivos que no cruzan los límites de la Ciudad de Buenos Aires, lo que significa un incremento de 4,3%. En la provincia, el ajuste será de 14,8% ya que se aplica una tasa adicional.

Con un IPC acumulado de 24,8% hasta octubre, es obvio que la estimación anual para 2025 contenida en el proyecto de Presupuesto no se cumplirá, sino que concluirá en alrededor de 30%, un número por el que Milei admitió que «da asco».

Sin embargo, el verdadero reto llegará el año que viene, que arrancará no solo con los aumentos mensuales de tarifas sino con un salto en el precio de la nafta y el gasoil, ya que en enero se aplicarán todos los aumentos remanentes sobre el impuesto a los combustibles de 2024 y 2025 que el gobierno fue postergando.

Por otra parte, habrá un cambio en el sistema de subsidios energéticos que promete dejar a la mayor parte de la población pagando las tarifas plenas, lo que supone otro golpe al bolsillo.

Aún así, en el gobierno confían en que el 10,1% de inflación estimada para 2026 se concentrará en el primer semestre, por lo que no es imposible que hacia agosto o septiembre se cumpla el optimista vaticinio de Javier Milei.

 

Por NP