Buenos Aires, abr 10 (ANP)- La duración de la pandemia del coronavirus y sus efectos en la economía mundial superaron todas las proyecciones iniciales, al punto que la consultora Invecq actualizó sus estimaciones de caída del Producto Bruto Interno con una baja del 6% en un escenario optimista” y de hasta el 12% en uno pesimista.

La caída de la actividad económica no tendría antecedentes en la última década y podría ser mayor incluso a la de la salida de la Convertibilidad en 2002, cuando el PBI se derrumbó más del 10%, al tiempo que llevaría el ingreso por habitante a niveles equivalentes a los de 2006.

“Los efectos del coronavirus sobre la economía a lo largo y ancho de todo el planeta continúan haciéndose notar y ya están dejando desactualizadas a las proyecciones de hace algunas semanas”, sostuvo la consultora dirigida por Esteban Domecq, que citó como uno de los ejemplos más dramáticos de esta situación que 17 millones de personas se acogieron al seguro de desempleo en Estados Unidos en menos de un mes.

Con escenarios igualmente preocupantes en el resto de las economías centrales, Invecq puntualizó que “quienes pensaban que la caída podía llegar a ser profunda pero corta, con un rebote rápido, ya están comenzando a cambiar su opinión”, debido a que “el comportamiento del virus aún es incierto” pero además “los efectos económicos en los distintos países del planeta no están completamente sincronizados”.

“Para dar un ejemplo, mientras que lo peor en China ocurrió en enero y febrero, durante esos dos meses, las economías de América se encontraban completamente ajenas al fenómeno. Ahora que la economía china intenta retomar su nivel de actividad normal, el resto del mundo está en aislamiento absoluto o fuerte distanciamiento social, por lo que aun cuando quisiera retomar al ritmo habitual de funcionamiento de la economía no podría hacerlo debido a la insuficiencia de demanda desde el resto del mundo”, señaló.

En lo que respecta a la Argentina, las proyecciones de Invecq indican que “en el escenario más optimista que hoy podemos imaginar, la economía argentina tendría una recesión de más de 6 puntos porcentuales a lo largo del año 2020”, pero “en un escenario más pesimista, la caída de la economía argentina podría marcar -12%”.

De esta manera, aun escogiendo la hipótesis más benévola “el PBI sufriría la mayor contracción anual desde la megacrisis del fin de la Convertibilidad”, a la vez que “hundiría al PBI per cápita hasta un nivel comparable al del año 2006, es decir, 14 años atrás.

Por otra parte, como la Argentina no cuenta con los instrumentos necesarios para enfrentar crisis de magnitud, como podrían ser fondos anticíclicos, acceso al mercado de crédito, moneda fuerte o un sistema financiero desarrollado, Invecq alertó que “la desaparición de empresas y la pérdida de capital humano podría alcanzar magnitudes mucho mayores que en otras partes del mundo”.

“Sea cual fuere el caso, una vez finalizado el efecto Coronavirus el sistema económico y social argentino quedará muy dañado y deba quizás replantearse transformaciones profundas a partir de las cuales intentar una recuperación sostenible en el tiempo”, planteó la consultora como cierre de su análisis.

 

Por NP