Buenos Aires, (ANP – Felipe Lamiral)- El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) advirtió, en su último informe, sobre una «combinación crítica que afecta al sistema educativo argentino», cuyas variables son el bajo nivel de aprendizaje y la caída de la población.
«Por primera vez en décadas, la cantidad de alumnos que ingresan al sistema educativo comienza a disminuir, especialmente en el nivel inicial, mientras que los resultados de evaluaciones nacionales e internacionales siguen mostrando un alto porcentaje de estudiantes que no alcanzan los niveles básicos de comprensión en Lengua y Matemática», dice el informe
IDESA señala que este cambio demográfico histórico «representa una oportunidad única para transformar el sistema educativo».
«Con menos presión de crecimiento, más recursos por alumno y evaluaciones educativas disponibles, las condiciones están dadas para mejorar. Sin embargo, advierten que esta oportunidad se puede desperdiciar si no se rompe con los antiguos esquemas de gestión», explica el estudio.
La entidad señala que «durante años, el bajo rendimiento escolar se explicó casi exclusivamente por una supuesta falta de inversión».
«En respuesta, la política educativa se centró en ampliar el presupuesto. Desde 1980, el gasto público en educación creció sostenidamente, alcanzando el 4,8% del PBI en 2022, por encima del promedio de América Latina (3,8%)», dice el estudio.
Sin embargo, según IDESA, ese esfuerzo financiero «no se tradujo en mejoras significativas en el aprendizaje de los estudiantes».
Las pruebas Aprender y los resultados internacionales del ERCE revelan que una proporción alta de alumnos no alcanza niveles básicos en Lengua y Matemática, especialmente en secundaria. Además, solo el 22% de los estudiantes de 15 años llega en tiempo y forma con conocimientos adecuados, frente al 38% en Chile. Esto sugiere que el sistema no solo enseña poco, sino que también deja atrás a muchos estudiantes.
IDESA resalta que “la baja natalidad y el consecuente aumento del gasto por alumno traerán mejoras por sí solas sería repetir el mismo error de diagnóstico». «De no cambiar la gestión, el sistema seguirá mostrando ausentismo, desperdicio de recursos y bajos resultados, pero con aún menos excusas”, dice la entidad que dirige el economista Jorge Colina..
Para revertir esta situación, el informe destaca la necesidad de un cambio profundo en la forma en que se organiza el sistema.
“La calidad educativa no depende solo de cuánto se gasta, sino de cómo se administran los recursos”, señala. En particular, cuestiona una carrera docente que no premia el mérito ni apoya a quienes enfrentan mayores desafíos», señala el trabajo.
IDESA propone reformar la carrera docente, introducir incentivos, utilizar la tecnología para mejorar la enseñanza, reducir la carga administrativa y focalizar los esfuerzos en las escuelas más rezagadas. Además, plantea la necesidad de recuperar el federalismo educativo, con un Estado nacional que coordine, evalúe y garantice transparencia, y provincias que ejecuten políticas y rindan cuentas por los resultados.
El informe subraya que la caída de la natalidad no es una solución en sí misma, pero sí una oportunidad. “Hoy el sistema tiene menos presión, más recursos por alumno y datos claros sobre los resultados. Es hora de poner el aprendizaje de los estudiantes —y no la defensa corporativa— en el centro de la agenda educativa”, concluye IDESA.
