BUENOS AIRES (ANP).- La provincia de Buenos Aires está accionando contra los actores del sector financiero que aprovecharon la desregulación de las tasas para cobrar intereses exorbitantes a quienes tomaron créditos para financiar productos básicos, pese a que el gobierno de Javier Milei restó importancia al preocupante fenómeno en varias oportunidades.
Consultado sobre el tema, el ministro de Producción, Ciencia a Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, dijo hoy en una entrevista con Radio Continental que la provincia está accionando contra las fintech a través de la Ley de Defensa del Consumidor.
Costa explicó que, dado que «no tenemos las herramientas de regulación del Estado nacional», se recurrió a la normativa de Defensa del Consumidor. «Recibimos 2.240 denuncias en el primer semestre contra las principales fintech por conductas que incumplen la norma», comentó.
El funcionario detalló que los motivos de las denuncias van desde falta de información clara sobre las condiciones de los préstamos y falta de un botón de arrepentimiento en las aplicaciones, hasta casos de hostigamiento a las familias endeudadas.
Al respecto, Costa afirmó que cuentan con «testimonios terribles» sobre tales acosos, ya que las empresas acreedoras realizan múltiples llamadas y envían mensajes tanto a familiares como a domicilios laborales de las personas endeudadas.
«En los últimos años, la mora bancaria pasó del 2,5% a casi 13% de los préstamos que tomaron las familias, por eso, hay dos formas de encarar este fenómeno que no se puede negar, por un lado, está lo que dice el gobierno nacional, que es un problema entre privados», recordó.
«Lo que se puede reflexionar es si de repente todas las familias decidieron tomar un montón de crédito, o si hay algo más general, un problema más colectivo y social. Desde la provincia, entendemos que es lo segundo», enfatizó.
Acerca del argumento del gobierno de liberar las tasas para facilitar el crédito para aquellos que no podían acceder a préstamos de bancos, Costa aclaró que no se trata de un boom o de una mejora que permitió el ingreso de nuevos actores ya que el 75% de quienes se endeudaron con el sector no bancario ya tenían algún crédito con bancos.
«Cuando analizamos la composición del endeudamiento del sector no bancario, vimos que tres de cada cuatro familias ya tenían algún crédito en el sistema bancario. Entonces, no es que se amplió y se democratizó el universo de tomadores de créditos a un nivel como intentan instalar», subrayó.
En cambio, afirmó que se generó un endeudamiento muy complejo y de muy corto plazo —a 28 días, un mes— a tasas de más de 1000%, y ahora «lo que está ocurriendo es que hay familias desesperadas que no llegan a fin de mes, que ya estaban endeudadas», finalizó.
