BUENOS AIRES (ANP).- Saludos nazis. Deportación de inmigrantes. Programas sociales solo para alemanes. El triunfo de la ultraderecha en una región del centro de Alemania establece un peligroso antecedente para el porvenir de Europa, donde los grupos reaccionarios ganan adeptos entre los trabajadores.

Alice Weidel, la copresidente y líder de Alternativa para Alemania (AfD), ya había advertido antes de la elección del 6 de septiembre en Sajonia-Anhalt que, cuando esta fuerza llegue al poder, pondrá en marcha “las mayores deportaciones de la historia”.

No obstante, nadie esperaba una victoria tan contundente de AfD en esa región, que es uno de los 16 estados de Alemania donde obtuvo el 44,8% de los votos sobre sobre el 17,2% de la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU).

Según una encuesta realizada por la cadena de radiodifusión alemana ARD, publicada en la página online del canal televisivo español La Sexta, el mayor respaldo a la ultraderecha está conformado por trabajadores y obreros en un 61%, con edades que oscilan entre los 35 y 44 años. Asimismo, el 58% de sus votantes poseen un nivel de estudios bajo.

La economista Weidel, de 47 años, que estudió también en China, sostiene que el exitoso modelo exportador alemán comenzó a erosionarse por culpa de la burocracia, los impuestos y la regulación que encarecieron la producción del país.

Entre otros puntos, AfD defiende el “orgullo nacional” de los soldados alemanes que lucharon en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y aboga por reducir las críticas al Tercer Reich en los planes de estudio. Además, muchos de sus líderes consideran el Memorial del Holocausto en Berlín, en homenaje a millones de judíos asesinados, como un “monumento a la vergüenza”.

Representada en Sajonia Anhalt por Ulrich Siegmund, considerado por el semanario Der Spiegel “el hombre más peligroso de Alemania”, la AfD no alcanzó la mayoría absoluta por apenas tres bancas, de modo que en esa región deberán realizarse negociaciones para determinar quién controla ese estado.

Siegmund, de 35 años, responde con evasivas cuando los periodistas le preguntan sobre el Holocausto, que causó la muerte de seis millones de judíos y de otras razas, o sobre el nazismo.

El programa de AfD incluye, además, un punto denominado “Prioridad nacional (welfare chauvinism) -bienestar chauvinista- que exige que las ayudas sociales, subsidios y recursos públicos se destinen en forma exclusiva a los ciudadanos alemanes, relegando o eliminando el acceso para extranjeros, solicitantes de asilo o refugiados”.

Impulsa asimismo una campaña de “remigración” para que los extranjeros regresen a sus países de origen. Entre otras cosas, el triunfo en Sajonia-Anhalt le permitió a la extrema derecha reclutar en esa región a un gran número de miembros de la CDU.

“La CDU es apenas la mitad de lo fuerte que era. No es exagerado decir que fue una victoria aplastante. Y algunos analistas van tan lejos para calificarlo como un punto de inflexión en la historia de Alemania de la postguerra”, opinó en una editorial la cadena pública alemana Deutsche Welle (DW).

Por ahora, todos los partidos mayoritarios han rechazado trabajar con la extrema derecha, calificada de “extremista” por la inteligencia alemana. La AfD apoya abiertamente a la Rusia de Vladimir Putin, quien expresó su beneplácito por el triunfo de dicho partido en esa zona del centro alemán.

El presidente estadounidense, Donald Trump, por otra parte, saludó la victoria del partido de Weidel con una frase clásica de su repertorio. “Hagan grande a Alemania otra vez”.

Merz, cuyo gobierno impulsa una serie de reformas que incluyen recortes a las jubilaciones y a la salud pública, se responsabilizó por la derrota mientras algunos sectores políticos reclamaban su dimisión.

El canciller alemán opinó que la palabra “remigración”, que utiliza habitualmente la ultraderecha, significa en los hechos una “limpieza étnica” en Alemania, luego de que Weidel exigiera en el Bundestag (parlamento) la deportación inmediata de un millón de refugiados.

Los analistas opinan que la victoria de Sajonia-Anhalt puede ser el comienzo de una caravana electoral desfavorable para el gobierno de Merz, ya que el próximo 20 de septiembre se realizaran elecciones en Mecklemburgo-Antepomerania y en la ciudad-estado de Berlín.

Se estima que AfD vencerá en dicha zona del Báltico, tal vez por un porcentaje menor que el de Sajonia Anhalt. En la capital alemana, en cambio, donde gobierna una coalición de conservadores y socialdemócratas, se cree que la primera fuerza será la izquierda.

Aun así, la victoria conseguida el 6 de septiembre por AfD será difícil de olvidar. “La primera reacción es el horror. Esto es posible en Alemania 80 años después de la dictadura nacionalsocialista que fue la responsable del Holocausto y de otros crímenes horribles”, dijo el director principal de Der Spiegel, Dirk Kurbjuweit, en una editorial de esa publicación.

Por NP