Buenos Aires (ANP).- Europa le teme a Rusia, al tiempo que Estados Unidos, apoyado por gobiernos de ultraderecha, vuelve a mirar a América Latina con una doctrina intervencionista lanzada dos siglos atrás. ¿Hay un pacto secreto entre Vladimir Putin y Donald Trump?
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional del presidente estadounidense, presentada el 5 de diciembre, que señala que Europa está al borde de la “aniquilación” por sus políticas migratorias, debilita la posición de los aliados que están enfrentados a Moscú por la invasión de Ucrania.
No hay duda de que la invasión de Kiev, ocurrida hace cuatro años, y el posterior triunfo del líder republicano en Estados Unidos en 2024, que ha fortalecido a la ultraderecha mundial y a los grupos xenófobos, están cambiando el mapa geopolítico del planeta, opinan analistas.
La posición crítica de Trump hacia Ucrania (dijo que era una guerra perdida), su fobia con la inmigración y su anhelo de “hacer grande de nuevo a EEUU” (Make American Great Again), conspiran contra las políticas de libre comercio pergeñadas por sus antecesores en la Casa Blanca.
«Por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ya no apoya a los europeos», dijo Norbert Röttgen, experto en política exterior del Grupo parlamentario de la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido del jefe de gobierno alemán Friedrich Merz, citado por la cadena Deutsche Welle.
Si se mira bien el mundo de hoy, no solo el miedo a Putin recorre Europa, sino también el sorpresivo crecimiento económico y tecnológico de China, convertida en una temible superpotencia.
El miércoles, aviones estadounidenses con capacidad nuclear volaron junto aeronaves de las fuerzas de defensa japonesas, después de una serie de ejercicios marítimos y aéreos de Beijing y Moscú, celebrados en los últimos días en un área sensible de Japón.
En declaraciones a la Agencia Nuevas Palabras, el secretario del Instituto de Relaciones Internacionales (IRI), dependiente de la Universidad de La Plata, Juan Alberto Rial, opinó que “el miedo de Europa a Putin no es una cuestión impostada, no es una postura irracional, sino que tiene fundamentos en la historia”.
“No hay que olvidarse de que la Unión Soviética llegó a Berlín en 1945, y todos los países que fueron liberados por el Kremlin quedaron bajó la órbita de Moscú, esa famosa cortina de hierro de la que hablaba (el ex primer ministro británico Winston” Churchill”, afirmó el académico.
“Por otro lado, Estados Unidos está cediendo cuotas de poder y espacios que antiguamente ocupaba, abandonando aliados, y esto lo vemos con la última doctrina de Seguridad Nacional, en la que Trump cita al ex presidente (James) Monroe 1817-1825 (América para los americanos)”, añadió.
Rial señaló que el mandatario estadounidense, con sus críticas a Europa por la migración, “está tratando de volver a la época previa a la Segunda Guerra Mundial, incluso dos siglos atrás, cuando EEUU no quería que los europeos se metieran en los asuntos americanos”.
“Creo que hay una concentración de Washington en nueva aéreas estratégicas, el mar meridional de China, con una contención de Beijing, sobre todo en la faceta económica, aunque soslaya el tema de África, pero mantiene el apoyo irrestricto a Israel”, opinó.
Explicó, además, que el magnate “quiere concentrarse en el continente americano, ocuparse de la migración y del tema arancelario para sujetar a China y, por otro lado, manifiesta la necesidad de apoyar a los grupos de derecha y de ultraderecha que comulgan con sus ideas”.
“Yo no diría que EEUU y Rusia se reparten el mundo (como ocurrió tras la Conferencia de Yalta en 1945)”, respondió el analista.
Pero Rial dijo que “Estados Unidos se está replegando como nunca se ha visto en la historia, manteniendo algunos aliados, y concentrándose en focos estratégicos y, en algún aspecto, dejando librado al expansionismo ruso el flanco europeo, que había sido estratégico a partir de la creación de la OTAN” en 1949.
En este contexto, el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, advirtió sobre una posible guerra con Rusia y dijo que Europa es el próximo objetivo de Putin. Por lo tanto, el funcionario ha pedido a los miembros de la OTAN aumentar los gastos de defensa al 5% de su PBI.
“No tenemos intención de ir a la guerra con Europa, pero si Europa quiere y empieza (una contienda bélica), estamos listos. Aquí no debe haber ninguna duda”, dijo el líder ruso, el pasado 2 de diciembre.
