BUENOS AIRES (ANP).- Si hay algo que Javier Milei no puede decir es que no tuvo suficientes advertencias. Hacía tiempo que se notaban signos de agotamiento frente al ajuste indiscriminado y al discurso de soberbia y confrontación, y también el mercado venía dándole señales claras de que ya no le creía tanto.
Podría decirse que Milei no supo deshacerse a tiempo del personaje de outsider irreverente que le sirvió para llegar a la presidencia y para impresionar al principio. Debió dejarlo cuando se hizo evidente que sus políticas no se traducían en mejoras concretas para la gente, pero insistió en esa fórmula agotada. Y el domingo lo pagó.
Algunos atribuyen el golpe del domingo al error del armado de listas en la provincia de Buenos Aires, un trabajo que requería de gran experiencia en las lides de la política pero que terminó en manos de Karina Milei, alguien sin ninguna experiencia previa. Al respecto, el analista político Juan Mayol atribuyó hoy el resultado de los comicions a «una mala gestión política por parte del armado de La Libertad Avanza», lo cual condujo directo a la derrota, según declaró a Radio Rivadavia.
Sin embargo, quien supo poner en palabras simples lo que ocurrió fue el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, al afirmar esta mañana en una entrevista con Radio Mitre que «los resultados macroeconómicos no llegan a la gente».
Nada más cierto que la reflexión de Francos porque nadie duda de que la desburocratización impulsada desde el ministerio de Federico Sturzenegger estuvo muy bien, como también fueron logros importantes el haber ordenado las cuentas públicas, controlar la inflación y terminar con la mafia de los piquetes. Pero si no hay un plan para fomentar el empleo, sin una estrategia para frenar la inseguridad, cualquier gobierno está destinado a fracasar en las urnas tarde o temprano.
Una vez más queda demostrado que el relato —sea kirchnerista, sea libertario— no dura para siempre. Necesita apoyarse en una mejora en la calidad de vida de la clase media y baja, algo que tampoco lograron los tres gobiernos que precedieron a Milei, por más que los nostálgicos de Cristina Kirchner digan lo contrario.
Ahora, cabe esperar que el presidente lidere un gran cambio no solo de sus políticas o funcionarios, sino de su propio pensamiento. La economista Marina Dal Poggetto también supo resumir lo sucedido en una entrevista por Rivadavia: «Vienen días complicados, cuando vos competís con el abismo, el abismo es posible», señaló.
Por ahora, el mercado está expectante sobre cuáles serán los próximos anuncios porque en algo todos coinciden y es que Milei tiene que actuar rápido y mostrar que está dispuesto a corregir «las formas» de su gobierno, eso que pensó que no tenía importancia alguna, si quiere revertir la derrota en las legislativas nacionales.
