BUENOS AIRES (ANP).- Luego del megaoperativo policial en Río de Janeiro, que dejó hasta el momento más de 120 muertos, el gobierno de Luiz Inácio «Lula» da Silva está evaluando lo ocurrido para tomar medidas, en medio de críticas por la ferocidad con la que actuaron las fuerzas de seguridad locales.

Si bien se abstuvo de brindar mayores detalles, Guillermo Raimondi, embajador argentino en Brasil, dijo hoy en una entrevista con Nelson Castro emitida por Radio Rivadavia  que se están llevando a cabo «reuniones del presidente con sus ministros para analizar la situación y ver los pasos a seguir».

Los disturbios comenzaron ayer cuando el gobierno del estado de Río de Janeiro llevó a cabo el más grande operativo de su historia, con 2.500 policías que rodearon dos sectores de favelas para dar un golpe mortal al Comando Vermelho, la segunda organización criminal más poderoso de esa nación. El ataque fue respondido por los delincuentes con tiroteos y con granadas lanzadas desde drones.

Un día después del sangriento operativo, los vecinos de las favelas recuperaron otros 50 cadáveres que elevaron la cifra inicial de 64 fallecidos, que incluía a cuatro efectivos. El hallazgo desató la indignación de los habitantes de la zona, que acusan ahora a las autoridades cariocas de haber perpetrado una masacre.

El operativo también despertó críticas en el gobierno nacional. El ministro de Justicia y Seguridad Pública de Brasil, Ricardo Lewandowski, fue uno de los primeros en cuestionar el exceso en el uso de la fuerza, que costó la vida a inocentes. Asimismo, sostuvo que el estado de Río de Janeiro debe solicitar la intervención federal si la policía local no puede controlar al crimen organizado.

«Si el gobernador de Río de Janeiro siente que no tiene condiciones, tiene que tirar la toalla y pedir la activación de la Garantía de Ley y Orden (GLO) o una intervención federal. Si él no logra enfrentar el delito será tragado por el crimen organizado», expresó Lewandoski según reportó la agencia NA en base a una publicación de la agencia de noticias Xinhua.

Los comentarios del ministro no fueron al azar. El gobernador de Río de Janeiro es Cláudio Castro, considerado el delfín del expresidente Jair Bolsonaro y, por lo tanto, enfrentado a la política de Lula da Silva. No es de sorprender que Lewandowski haya hecho hincapié en que el estado carioca actuó por cuenta propia con una acción a la que calificó de «fuerza bruta».

En tanto, el embajador Raimondi confirmó durante la entrevista en Rivadavia que ningún ciudadano residente o turista argentino se vio afectado por los enfrentamientos ya que el operativo se centró en dos favelas localizadas al norte del estado, los complejos Alemão y Penha, alejados de la zona donde se suelen concentrar los extranjeros.

También confirmó que luego de inevitables problemas de logística, interrupción de medios de transporte y del cierre de algunos comercios en forma preventiva, la situación este miércoles ya era de absoluta normalidad.

 

 

Por NP