BUENOS AIRES (ANP) La tendencia declinante del índice de precios al consumidor que tuvo su inicio en abril podría interrumpirse en julio, a juzgar por las estimaciones de la mayoría de las consultoras que, en el mejor de los casos, anticipan una inflación igual al 1,9% registrado en junio, aunque otras prevén niveles levemente superiores al 2%.

Las proyecciones de funcionarios sobre un IPC menor al 1% en agosto parecen cada vez más alejadas de la realidad, mucho más después de que se confirmaran diferentes incrementos en servicios públicos desde el comienzo del mes que, de esa manera, no podrán compensar la suba en alimentos que comenzó a perfilarse en julio.

Al respecto, la Fundación Libertad y Progreso (LyP), presentó para el mes pasado una estimación de inflación general del 2,1%, con la particularidad de una suba del 2,9% en Alimentos y bebidas no alcohólicas, el rubro de mayor incidencia en los consumos familiares y en la ponderación del INDEC.

Ese porcentaje duplica al 1,4% de junio y se explica principalmente a «la escalada del dólar mayorista, que subió alrededor 6% entre mayo y julio», según el análisis de la Fundación.

«Dado que los efectos de pass through se materializan más rápidamente en los bienes transables, tenemos este efecto sobre los alimentos y las bebidas no alcohólicas», agregó.

La segunda mayor tracción vino del lado de los servicios y el costo de la vivienda, con el 3,3% y aportando 0,4 punto porcentual al número final de inflación, con subas del agua, el gas y la electricidad del 3%, 2,8% y 2,4%, respectivamente.

«Esta política forma parte de la corrección de precios relativos que se está llevando a cabo desde el gobierno en conjunto con la quita de subsidios. Seguir este rubro de cerca es muy importante ya que impacta fuertemente sobre el ingreso disponible y puede ser uno de los principales causantes de la caída del consumo en los demás sectores», sostuvo.

Asimismo, Recreación y cultura aumentó 2,5% y Restaurantes y hoteles 2%, ambos impulsados estacionalmente por el aumento de la demanda por las vacaciones de invierno.

Contrariando la permanente explicación oficial, la inflación de julio parece ser un fenómeno cambiario, turístico o de servicios.

Para LyP, la aceleración de julio «ha sido una corrección transitoria» y no impide mantener la perspectiva de una continuidad de la desinflación para lo que queda del segundo semestre, «con la variación del IPC asentándose firmemente por debajo del 2% mensual».

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Por NP