BUENOS AIRES (ANP).- Un mes después del cese el fuego en Gaza, el problema fundamental radica como al principio en el desarme del grupo Hamas y en el despliegue de una fuerza internacional en el territorio devastado por los bombardeos israelíes.

Por eso, la finalización de la guerra en el enclave palestino sigue pareciendo una utopía, pese a los esfuerzos de Estados Unidos, Egipto, Qatar, Turquía y otros países árabes de la región.

Desde que se detuvo el conflicto bélico el pasado 13 de octubre, Israel ha destruido más de 1.500 viviendas en el 53% del territorio palestino, aunque este número podría ser mucho más alto, según informes de la cadena pública británica BBC, constatados a través de imágenes satelitales.

Los mediadores, por otra parte, van encontrando nuevos obstáculos para avanzar a la segunda fase del plan de paz estadounidense, de veinte puntos. “En Gaza hay dos situaciones diferentes. En la zona ocupada por Israel hay más de doscientos terroristas-combatientes de Hamas, situados en sus túneles”, dijo Mario Sznajder, profesor emérito en Ciencias Políticas de la Universidad hebrea de Jerusalén.

En declaraciones a la agencia Nuevas palabras, el analista señaló que el enviado estadounidense Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, “presiona (al primer ministro israelí, Benjamin) Netanyahu para que Israel permita la salida de estos guerrilleros, una vez desarmados, de la zona de Gaza controlada por Hamas”.

Se cree que los miembros de Hamas están escondidos en túneles en la ciudad de Rafah, cerca de la frontera con Egipto, debajo de la llamada “Línea Amarilla” que marca el área bajo control militar israelí.

“Según EEUU, esto serviría como precedente simbólico para el futuro desarme de Hamas. En la zona controlada por Hamas, esta organización intenta afianzarse y proyectar su dominio hacia un futuro en el que habrá un gobierno palestino tecnocrático apoyado por una fuerza militar/policial internacional, a cargo de la seguridad en la zona”, explicó Sznajder.

El martes, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, (foto) advirtió a Israel que París y sus socios europeos “responderían con contundencia” a cualquier plan de anexión parcial o total de Cisjordania.

No fue una protesta más del mandatario francés. Su liderazgo en Europa se hace sentir frente al discurso avasallador de Trump, tras el retiro de la jefa de gobierno alemán, Angela Merkel, en diciembre de 2021.

Después de reunirse en la capital francesa con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, Macron volvió a criticar los proyectos de asentamientos israelíes en Cisjordania que, según su opinión, constituyen una violación del derecho internacional.

Abbas, de 89 años, electo en enero de 2009 para un mandato de cuatro años, que se convirtió en interminable, reiteró que está dispuesto a convocar a elecciones generales para elegir a un presidente palestino.

De todas formas, el veterano dirigente insistió con algo que ya había dicho en el pasado: “Hamas no tendrá rol de gobierno y debe desarmarse”.

No obstante, hubo otra noticia importante tras la reunión entre ambos líderes: Francia crearía un comité conjunto con la ANP para redactar la nueva Constitución de un futuro Estado Palestino, informó France24.

Se estima que desde que se inició el cese el fuego han muerto 260 palestinos y otros 614 resultaron heridos, de acuerdo a informes citado por agencias de noticias internacionales.

La guerra se inició luego de que Hamas matara a 1.200 personas en el sur israelí y secuestrara a otras 251, el 7 de octubre de 2023, desatando una ofensiva del Estado hebreo que causó la muerte de por lo menos 69.000 palestinos, según cifras del ministerio de Salud controlado por Hamas.

Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos consideran que Israel cometió un “genocidio” en Gaza, lo cual es rechazado por Netanyahu.

Algunos analistas israelíes, citados por el diario Haaretz, señalan que la entrega de armas por parte de Hamas debe conducir también a una “amnistía segura” para quienes no hayan cometido crímenes de lesa humanidad.

Hamas, considerada una organización “terrorista” por Estados Unidos, la Unión Europea y otros países, entregó los restos de 25 de los 28 rehenes fallecidos que había prometido al gobierno israelí, tras el ataque de hace dos años.

Esta semana, Israel recibió el cuerpo de Meni Goddard, secuestrado en el kibbutz Be´eri, informó la oficina de Netanyahu. El grupo islámico, por otra parte, ya había devuelto con vida a 20 cautivos a cambio de la liberación de 2.000 detenidos y presos palestinos.

Pese a las dificultades, la Casa Blanca confirmó que está trabajando con sus socios militares internacionales para crear una Fuerza de Estabilización Internacional en la franja de Gaza.

Sin embargo, en declaraciones a la agencia Europa Press, un portavoz del Mando Central de Estados Unidos negó que Washington fuera a desplegar soldados en el enclave palestino.

Por NP