Los gastos totales del Presupuesto 2022 aumentaron $3.234.316 millones entre el proyecto de ley finalmente no aprobado y el reciente Decreto de Necesidad y Urgencia 331/22, lo que implica un aumento del 24,5%, de acuerdo con el análisis realizado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

Si bien el incremento puede parecer significativo, eso no impide que, como es práctica habitual, el Presupuesto vuelva a ser modificado antes de fin de año, si se tiene en cuentas que la suba del gasto lleva implícita una suba de la proyección inflacionaria del 33% original al 65,6%, una pauta que muchos economistas estiman que será superada.

El proyecto de ley de Presupuesto que fuera rechazado por bloques opositores y que diera lugar a la prórroga del cálculo de gastos y recursos presentaba un gasto primario de $12.239.607 millones y uno total de $13.191.169 millones, con recursos tributarios y la de Seguridad Social por $9.584.956 millones.

Los créditos vigentes luego de la publicación del DNU marcaron un gasto primario de $15.257.332 millones, un gasto financiero de $16.425.485 millones y un total de recursos tributarios de la Seguridad Social de $11.804.383 millones.

De esos cambios surge una desmejora billonaria del resultado fiscal, si se tiene en cuenta que mientras los recursos aumentan “sólo” $2.219.427 millones, el gasto primario lo hace en $3.017.725 millones y el financiero en $3.234.316 millones.

En el anexo 4 del artículo 1 del DNU se aumentan los créditos vigentes en $5.567.988 millones y el cálculo de recursos en $4.357.207 millones, lo que arroja un incremento del déficit financiero de $1.210.782 millones.

Esa ampliación del déficit tiene como contrapartida el financiamiento neto que se logra con el aumento de fuentes financieras a las cuales se les resta el aumento de aplicaciones financieras.

Se prevé una ampliación del endeudamiento público por $6.660.410 millones y una disminución de la inversión financiera por $52.497 millones, por lo que el aumento total de las fuentes financieras es de $6.607.913 millones.

El monto de aplicaciones financieras suma $5.397.131 millones, los que se destinan a atender incrementos para partidas destinadas a la amortización de la deuda por $5.062.548 millones y a la inversión financiera por $334.583 millones.

Los ingresos tributarios se incrementan en $3.558.712 millones y los ingresos por aportes y contribuciones a la Seguridad Social por $1.516.980 millones, totalizando $5.075.692 millones.

Dentro de los ingresos tributarios se puede señalar la mayor recaudación del IVA ($1.056.154 millones), recursos del Comercio Exterior ($973.489 millones), Ganancias ($573.948 millones), Débitos y Créditos ($540.234 millones), Bienes Personales ($75.614 millones), Impuesto PAIS ($74.348 millones) e Internos coparticipados ($66.476 millones).

Por el lado de los recursos provenientes de la Seguridad Social el incremento se da en mayor recaudación de aportes ($718.180 millones) y contribuciones ($798.800 millones).

En términos relativos, las principales diferencias entre los recursos estimados actuales y los previstos en el proyecto de ley corresponden a los Derechos de Exportación, un incremento del 46,7% posiblemente asociado con el incremento en el precio internacional de las materias primas, un incremento de 30,4% en la previsión de recursos provenientes de los derechos de importación y un incremento del 28,4% respecto a lo estimado en el proyecto en el impuesto a los débitos y créditos bancarios.

Por NP