BUENOS AIRES (ANP)- La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó hoy “su gran preocupación” ante el anuncio del cierre de la planta de neumáticos Fate, “una empresa de origen nacional”, que despidió a 920 trabajadores, y pidió medidas anti dumping para frenar las importaciones subsidiadas.

Fate era una compañía “con décadas de trayectoria en el desarrollo industrial argentino y generadora de empleo, tecnología y cadenas de valor locales”, destacó la UIA a través de un comunicado.

Advirtió que este cierre solo afecta a los trabajadores y sus familias, sino que también alcanza a “proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo”.

Cada planta industrial que se apaga implica la pérdida de conocimiento acumulado, empleo calificado y entramados productivos que tardan décadas en construirse”, señaló la UIA, y apuntó que hasta noviembre del año pasado (último dato oficial), el sector fabril “llevaba perdidos casi 65.000 trabajadores en los últimos dos años”.

Por todo esto el cierre de Fate  no puede analizarse como un episodio aislado , sino como parte de un fenómeno integral donde sectores industriales enteros enfrentan situaciones de competencia internacional fuertemente distorsionada”.

La industria del neumático “es uno de los casos más evidentes de sobrecapacidad global y prácticas comerciales desleales, especialmente provenientes de Asia”, advirtió la UIA y en ese marco hizo un llamado a las autoridades destacando que “la experiencia internacional demuestra que las principales economías del mundo han adoptado medidas para defender sus cadenas de valor estratégicas frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas”.

La entidad que preside Martín Rapallinni (foto) apuntó a que “la industria argentina pide igualdad de condiciones para competir, con un esquema impositivo razonable, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral moderno”.

Cuando esas condiciones no existen, “la apertura sin convergencia competitiva termina destruyendo capacidades productivas, empleo y conocimiento acumulado durante décadas”.

Luego, la central empresarial reconoció que “la industria argentina tiene un desafío ineludible: ofrecer a los consumidores precios y calidades internacionales. Ese debe ser el horizonte estratégico del sector productivo”.

Pero para alcanzar ese objetivo se requiere “inversión

empresarial, mejora continua, capacitación, modernización laboral y un entorno macroeconómico y regulatorio que acompañe la transformación, para que producir en la Argentina sea tan competitivo como en cualquier otro país”.

Por NP