BUENOS AIRES (ANP).- Gran parte del poder insaciable del presidente Donald Trump comenzó a desmoronarse hoy con el triunfo de los demócratas en las elecciones de medio término en Estados Unidos.
El aumento del costo de vida, el encarecimiento de la energía y la guerra contra Irán son algunas de las causas que llevaron a los electores estadounidenses a votar en contra del mandatario de 80 años.
En Michigan, el epidemiólogo Abdul El-Sayed, de 42 años, hijo de inmigrantes egipcios, apoyado entre otros por el izquierdista Bernie Sanders, (Foto) se convirtió en primer estadounidense de origen musulmán en ser electo para el Senado.
Convertido ahora en un “pato rengo” para gobernar los dos últimos años de su mandato de cuatro, Trump perdió el control de la Cámara de Representantes y del Senado que estaban en poder del Partido Republicano.
La oposición ya ganó 54 de los asientos del Senado mientras los republicanos conquistaron 44 bancas. En la cámara baja, la oposición se adjudicó 228 legisladores frente a 128 del oficialismo, según el conteo parcial.
Entre otras sorpresas que dejó la elección, los republicanos perdieron en los estados de Georgia, Ohio, Iowa y en Carolina del Sur, mientras que la latina opositora Gina Hinojosa ganó la gobernación de Texas, poniendo fin a 30 años de dominio republicano.
Aunque aceptó a regañadientes la victoria del Partido Demócrata, Trump señaló como excusa: “Yo no aparecía en la boleta” de medio término.
Cuando aún no están finalizado el escrutinio, los analistas vaticinan días difíciles para para la gestión republicana, ya que ahora la oposición podría solicitar al Congreso un “impeachment” (juicio político) para destituir a Trump.
El jefe de la Casa Blanca, que ya no puede presentarse a otra reelección, advirtió que de ahora en más recurrirá al poder de veto para cumplir con sus deberes de presidente.
Sin embargo, algunos analistas predicen que el líder republicano continuará teniendo una gran influencia en la política mundial, apoyando a líderes de la ultraderecha y tejiendo buenas relaciones con sus aliados más cercanos, entre ellos el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que actualmente lucha por formar alianzas para liderar un gobierno conservador.

Con todo, un día antes de los comicios, el magnate inmobiliario anunció a la cadena Fox News que a fin de año suspenderá la ayuda a Israel, estimada en US$ 3.800 millones de dólares por año.
Con sus chistes de mal gusto y la descalificación de sus oponentes, pero fundamentalmente por el fracaso de su política económica, la popularidad de Trump cayó a niveles menores al 40% por ciento de aprobación, según informes de la prensa estadounidense.
Para el analista Patricio Navia, profesor titular de Estudios Liberales en la Universidad de Nueva York, “la derrota del Partido Republicano en las elecciones del 3 de noviembre fue mucho más amplia y significativa de lo que normalmente ocurre”.
En declaraciones a la agencia Nuevas Palabras, Navia explicó: “A menudo los presidentes en ejercicio pierden las elecciones de mitad de periodo. Cuando esto ocurre en su segundo mandato, esa derrota inicia lo que se conoce como la condición de pato cojo”.
“Los estadounidenses mostraron su descontento con el estado de las cosas en el país. Trump convirtió la elección en un plebiscito sobre su desempeño, y la gente respondió fuerte y claro que quiere un cambio de rumbo”, dijo el académico.
El analista opinó que “si bien los demócratas tomarán el control del congreso en enero, el fin de la era Trump es un hecho: comenzó el 3 de noviembre con una votación decisiva de rechazo a las políticas impulsadas por el presidente estadounidense”.
Un artículo del diario The New York Times, por otra parte, opinó que el “enojo electoral” se extendió incluso en los estados republicanos que anteriormente habían votado por Trump, lo que parece indicar que el mandatario “ha perdido el control de la coalición que lo eligió en dos ocasiones”, en 2016 y 2024.
A pesar de su derrota, Trump continuará ejerciendo una gran influencia sobre América Latina, donde creó en marzo pasado el llamado “Escudo de las Américas”, formado por 17 países y dos estados observadores.
Esta iniciativa forma parte de la nueva Doctrina Monroe, “América para los americanos”, en el que la lucha contra el tráfico de drogas y la seguridad hemisférica son la razón principal.
Sin embargo, los críticos de Trump aseguran que el interés del mandatario por lo que despectivamente Estados Unidos señala como “el patio trasero” se debe, en especial, a la gran cantidad de recursos naturales que posee Latinoamérica.
