BUENOS AIRES (ANP).- Donald Trump siempre sintió interés por el petróleo de Venezuela. El pacto suscrito ahora entre Estados Unidos y la dictadura chavista residual, mediante el cual Washington controlará más del 20% de las reservas de crudo de ese país, representa una clara actualización de la Doctrina Monroe para contener la influencia de China en el continente.
Aun así, tanto el presidente estadounidense como la mandataria interina, Delcy Rodríguez, aseguran que Venezuela todavía no está lista para elegir a un gobierno constitucional.
Después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter dijeran que el ex presidente Nicolás Maduro cometió “fraude” con las actas originales en la votación del 28 julio de 2024, Caracas no da señales claras de iniciar una transición a la democracia.
De acuerdo al último informe de la ONG de derechos humanos Foro Penal, del pasado 31 de agosto, quedan aún 328 presos políticos en el país caribeño, ocho meses después de que fuerzas especiales estadounidenses capturaran a Maduro y a su esposa, para juzgarlos por narcotráfico en Nueva York.
Muchos cuestionan la legitimidad de este pacto petrolero, firmado el 2 de septiembre en Caracas, entre ellos la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025. “El patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegítimo”, opinó.
Se estima que la Casa Blanca se quedará con el 55% por ciento de la producción de la compañía privada North American Blue Energy Partners (NABEP). El dueño de esta empresa es el venezolano Alejandro Betancourt, un hombre que ganó gran cantidad de dinero durante el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez.
Aunque Rodríguez aseguró que el acuerdo modernizará la deteriorada industria petrolera, varios analistas cuestionaron la legitimidad de la ex vicepresidente chavista para firmar un convenio con la Casa Blanca, teniendo en cuenta que no fue elegida por los venezolanos.
El pacto “fue hecho a punta de pistola”, dijo a la prensa el economista Francisco Rodríguez. “Se ha intentado gobernar al país desde una potencia imperial, y esto no ha terminado bien”, opinó.
No obstante, el analista Gustavo Alejandro Cardozo, un experto en política doméstica de China, afirmó: “Suena fuertísimo entregar el control del 22% de las reservas (como 65.000 millones de barriles). Pero si se piensa en frío, ese crudo bajo tierra vale $0 si no se lo puede extraer”.
“Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA) está quebrada, las refinerías destruidas y no hay un peso para invertir. Para reactivar eso se necesitan como US$100.000 millones y tecnología que Venezuela no tiene. EE.UU es el único país que tiene la plata y las refinerías adaptadas para ese petróleo pesado. ¿El problema? El costo político. Cedieron casi todo el control operativo por décadas y a precio de costo”, dijo el investigador en declaraciones a la agencia Nuevas Palabras.
En un comunicado, NABEP dijo que el acuerdo “ayudará al crecimiento de la economía venezolana, creando empleos bien remunerados, lo que conducirá a generar decenas de miles de millones en una actividad mucho más amplia”. En Venezuela ya opera la compañía estadounidense Chevron y la española Repsol.
Trump solo habla de aquellas cosas que lo favorecen. El petróleo sigue siendo su tema preferido. Si bien la captura de Maduro fue celebrada por la oposición y representantes del exilio venezolano, con grandes festejos en varias capitales de América Latina, muchos empiezan a preguntarse cuáles son las verdaderas intenciones del gobierno norteamericano en Venezuela.
“Estamos haciendo una fortuna, y ellos también. Están empezando a ganar dinero de verdad”, dijo el líder republicano el 31 de agosto.
Trump ya adelantó que el oro negro venezolano reforzará las reservas estratégicas nacionales que, según el mandatario, por culpa del ex presidente Joe Biden (2021-2025) “han quedado vacías”. También señaló que el crudo bajará los precios de la gasolina en Estados Unidos.
Desde el 28 de febrero, el gobierno estadounidense está enfrascado en una guerra con Irán por el Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para transportar el 20% del petróleo mundial.
Washington liberó en marzo 130 millones de los 172 millones de barriles autorizados para reforzar el suministro de crudo durante dicha contienda bélica, informó la cadena norteamericana CNN.
Después de concluir su primer mandato (2017-2021), el líder republicano criticó a Biden por comprarle hidrocarburos al gobierno de Maduro.
El país caribeño cuenta con las mayores reservas de crudo probadas del mundo, con más de 303.000 millones de barriles, de acuerdo a la Organización de Exportadores de Petróleo (OPEP). ¿Cómo no va a sentir envidia Trump?
“Cuando me fui de la Casa Blanca, Venezuela estaba a punto de colapsar. Nos hubiéramos apoderado de ella; nos hubiéramos quedado con todo ese petróleo”, dijo el magnate durante un acto realizado el 12 de junio de 2023 en Carolina del Norte

