BUENOS AIRES (ANP).- Luego del anuncio del gobierno argentino en relación a las Islas Malvinas, que desató una catarata de repercusiones en el país y en Inglaterra, el consenso entre los analistas es que el anuncio no puede quedarse en las palabras sino que es necesario que le sigan acciones concretas.
Fernando Petrella, ex secretario de Relaciones Exteriores de Carlos Menem, señaló hoy en una entrevista con Radio Continental que «hay que poner en práctica cosas muy importantes que se anunciaron para que sean útiles».
En este sentido, puntualizó que el presidente Javier Milei «ha orientado la política exterior hacia el Atlántico Sur, con lo cual está acompañando la tendencia internacional». Además, sostuvo que «el robustecimiento de las acciones contra empresas que trabajen es muy importante, y llevar estas sanciones a directores, accionistas y proveedores».
De hecho, las empresas Rockhopper y Navitas, que llevan adelante el proyecto Sea Lion en al área en disputa, vieron una caída en sus acciones este viernes como resultado directo de la movida de Argentina.
El impacto se sintió a pesar de que las firmas aclararon que las licencias otorgadas por las autoridades malvinenses siguen siendo válidas, por lo que descartaron efectos materiales en las actividades del proyecto.
Por su parte, el gobierno británico ratificó anoche su postura y la reiteró esta mañana al advertir que sus fuerzas armadas «están en alerta las 24 horas del día, los siete días de la semana, para proteger al Reino Unido y nuestros intereses», según declaraciones a la BBC.
La repercusión local
En el lado opuesto, varios referentes de la política salieron a cuestionar al gobierno por un anuncio que calificaron de oportunista y puramente declamatorio, en momentos en que el oficialismo necesita una causa como la de Malvinas para correr el foco de atención sobre la economía.
Entre ellos, estuvo el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien señaló que Milei retrasó la aplicación de herramientas que ya existían. «267 días tardó el fan de Thatcher en cumplir la ley. Ahora lo hace de manera oportunista», dijo Bianco, ya que ese fue el tiempo que pasó desde que Navitas y Rockhopper anunciaron la inversión en el proyecto Sea Lion.
«En todo este tiempo, Milei no adoptó ninguna medida efectiva para afectar los intereses vinculados con este proyecto, ni frente al Reino Unido ni frente a Israel», criticó.
En la misma línea, el ex canciller Jorge Taiana opinó que las medidas llegan tarde y luego de una política que facilitó el avance británico. «Tras 3 años de persistente desmalvinización, Milei anuncia medidas que llegan tarde, después de haber flexibilizado normas y hecho concesiones que facilitaron el avance del Reino Unido sobre nuestros intereses”, explicó.
Por su parte, el ex ministro de Defensa Agustín Rossi subrayó que es positivo que el presidente ahora adopte una posición para defender la soberanía del país sobre las Islas Malvinas, pero también coincidió en que hasta ahora hubo inacción en esa materia.
«La política exterior no puede cambiar según el humor presidencial: necesita coherencia, previsibilidad y acciones concretas. Bienvenido, Milei, a la Causa Malvinas», escribió en su cuenta de X.
Más allá de las opinión de locales y británicos, la pregunta es si Argentina tiene el poder para obstaculizar seriamente los proyectos extranjeros en el área de Malvinas.
En la práctica, todo indica que ello dependerá en gran medida de si Chile se niega a facilitar la logística de tales proyectos —como aseguró esta mañana el canciller Pablo Quirno— y sobre todo, si Donald Trump realmente da luz verde para cambiar la posición histórica de Estados Unidos a favor de Inglaterra.
El anuncio
La estrategia anunciada anoche por Milei se cristalizó esta mañana a través de un decreto que reflota las sanciones previstas en la Ley 26.659, inhabilitando para operar en territorio argentino a cualquier empresa, accionista, director o proveedor vinculado con explotaciones de recursos naturales en Malvinas no autorizadas.
Además, Milei anticipó que enviará al Congreso un proyecto para endurecer esas penas y restricciones a proveedores del sector público y privado, y aplicar juicios en ausencia a los infractores.
Por último, destinó mayores recursos al área de defensa y comenzará a construir una base naval integrada en Tierra del Fuego para reforzar el control y la vigilancia del Mar Argentino.
