BUENOS AIRES (ANP).- El pesimismo recorre la Franja de Gaza. Tras la euforia desatada por el cese el fuego, hay dos puntos difíciles de concretar: el desarme de Hamas y la creación de un Estado palestino.
Cualquiera sea el resultado de la primera fase del plan de paz del presidente estadounidense, Donald Trump, consistente en la liberación de 20 rehenes (ya realizado) y en la entrega de los restos de otros 28 fallecidos, no será fácil entrar en la segunda etapa del proyecto.
Por ahora, el alto del fuego pende de un hilo, tras iniciarse el pasado 10 octubre. Todos los rehenes israelíes han retornado a sus hogares, pero solo nueve de los cuerpos de los cautivos fallecidos fueron devueltos a Israel.
Ante las críticas del gobierno de israelí, el grupo islámico Hamas dijo que necesita un equipo de especialistas para encontrar entre los escombros a los otros fallecidos. Pero Israel acusa al Movimiento de la Resistencia Islámica de demorar “intencionalmente” la entrega de cadáveres.
De manera que el desarme del grupo islámico, responsable de la masacre de 1.200 israelíes y el secuestro de otros 251, el 7 de octubre de 2023, que provocó la última guerra de Gaza, permanece en el limbo. La respuesta militar de Israel en los dos últimos años fue contundente: más de 67.000 muertos en Gaza, de acuerdo a informes de Hamas, aceptados como fiables por la ONU.
El grupo islámico, considerado una organización “terrorista” por Estados Unidos y varios países europeos, cuenta con alrededor de 40.000 combatientes. “Dijeron que iban a desarmarse. Si no se desarman, los desarmaremos nosotros”, advirtió esta semana Trump.
Incluso el analista Zvi Bar´el, del diario israelí Haaretz, señaló que “sin un gobierno alternativo, el plan de paz puede legitimar a Hamas en Gaza”.
El articulista comparó a las milicias palestinas con (las de Ahmed) al-Sharaa´s –un ex yihadista- en Siria. También mencionó la firma de los acuerdos estadounidenses con la guerrilla Talibán en Afganistán en 2020.
Al respecto, hay que recordar que cuando fue desarmado en Irak el ejército que lideraba el presidente iraquí, Saddam Hussein, del partido socialista Baaz, en mayo de 2003, el país se convirtió en un caos.
De todos modos no ha cesado la violencia en Gaza, porque Hamas fusiló o ahorcó esta semana a presuntos “traidores” de clanes o grupos rivales que espiaron para Israel.
Para Mario Sznajder, profesor emérito en Ciencias Políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén, “será muy difícil desarmar” al Movimiento de la Resistencia Islámica.
En declaraciones a la agencia Nuevas Palabras, el politólogo opinó: “Imagino que ya estarán ocultando las armas. La pregunta es si la fuerza internacional o interárabe o intermusulmana que se constituya en el futuro, será capaz de hacerlo y tengo serias dudas sobre esto”.
En cuanto a la solución de los Dos Estados, Sznajder dijo lo siguiente: “Siendo que Trump mismo ha declarado en su vuelo de retorno de Egipto a EEUU que escucha que hay quienes piden solución de un Estado, mientras otros preferirían dos Estados, es difícil predecir en qué dirección guiará el proceso”.
“Antes de tomar esta decisión es necesario establecer una administración pública neutral y eficiente de profesionales palestinos para Gaza, y esto también implica grandes dificultades”, advirtió el analista.
Durante una entrevista que mantuvo el martes con la cadena británica BBC, el rey Abdalá II de Jordania dijo que Medio Oriente está condenado al fracaso a menos que se inicie un proceso de paz que conduzca a un Estado Palestino.
Trump, por otra parte, ha evitado pronunciarse en forma categórica sobre dicha posibilidad. Por ahora, el magnate de 79 años solo habla de reconstruir Gaza.
En tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo en la última Asamblea General de las Naciones Unidas, realizada en septiembre, que un eventual Estado palestino no está mencionado en el plan de paz, de 20 puntos.
Pero según el documento impulsado por el magnate estadounidense, “(…) es posible que finalmente se den las condiciones para un camino creíble hacia la autodetermina

ción y la creación de un Estado palestino, lo que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino”.
Aunque Trump saludó en Egipto al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, de 89 años, tras la firma del plan de paz, la noticia no tuvo mayor repercusión en las negociaciones diplomáticas.
Hoy, es cierto, no existe una voz que represente tanto a Gaza como a Cisjordania. Israel, mientras tanto, se negó a liberar a Marwan Barghouti (foto), de 67 años, al que muchos ven como el líder que puede reemplazar a Abbas, quien impulsa también un gobierno sin la participación de Hamas.
El dirigente está cumpliendo cinco cadenas perpetuas, más un plus de 40 años, después de ser condenado en 2004 por planificar ataques que mataron a cinco civiles en Israel.
Barghouti fue uno de los líderes de la primera y segunda Intifada (guerra de las piedras), a fines de septiembre del 2000 y principios de febrero de 2005, respectivamente.
