BUENOS AIRES (ANP).-  La posibilidad de que al menos catorce países, entre ellos Francia, el Reino Unido y Canadá, reconozcan al Estado palestino en septiembre invita a soñar de nuevo con una solución diplomática que lleva más de tres décadas postergada en Medio Oriente.

Muchos creen que, si se hubiese seguido el cronograma de los Acuerdos de Oslo de 1993, que estipulaba la creación de “dos Estados”, uno israelí y otro palestino, viviendo con fronteras seguras, tal vez ese pacto pacífico sería hoy una realidad.

Ahora, tres de los países miembros del Grupo de los Siete (G7), formado por las economías más avanzadas del mundo, prometen reconocer a Palestina en momentos en que la hambruna de Gaza (FOTO DE PORTADA DE LA ONU)  alcanza niveles comparados con Biafra, una región de Nigeria, y Etiopía, ambos de África, según informes de Naciones Unidas.

         Hace cinco días, durante una charla con los periodistas que viajaban con él a Escocia, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó: ”Tenemos que alimentar a los niños” de Gaza.

La hambruna ha agravado un conflicto que parece insoluble desde la creación de Israel en 1948. Pero ni el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ni Trump están de acuerdo con reconocer a Palestina, porque dicen que esa medida fortalecerá al “terrorismo” de Hamas.

         Mientras Francia prometió darle rango de país a los palestinos durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, que se realizará a partir del 9 de septiembre, el primer ministro británico, Keir Starmer, advirtió que el Reino Unido adoptará la misma decisión si Israel no decreta un alto el fuego en Gaza y, además, deja en claro que no anexionará el territorio de Cisjordania.

El presidente francés, Emmanuel Macron, respalda la solución de los “dos Estados” propuesta por la ONU, que fue aceptada en 1998 con condiciones por la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) del fallecido líder Yasser Arafat. En la actualidad, Palestina es reconocida por 147 de los 193 países de Naciones Unidas. Y además, cuenta con el estatus de Estado observador no miembro de ese organismo multinacional.

El Reino Unido no es ajeno al conflicto de Medio Oriente. En 1917 Gran Bretaña prometió un “hogar nacional” para los judíos en la Declaración de Balfour, nombre dado por el ministro de Relaciones Exteriores británico, Arthour Balfour, quien no tuvo en cuenta los derechos de la población árabe de la región. Los británicos ocuparon Palestina entre 1920 y 1948.

A la decisión de Londres se sumará  también Canadá, disgustado con el presidente Trump, por su amenaza de aplicar sanciones comerciales.

«En Nueva York, junto con otros 14 países, Francia formuló un llamado colectivo: expresamos nuestra voluntad de reconocer al Estado de Palestina e invitamos a quienes aún no lo han hecho a unirse a nosotros», escribió el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Noël Barrot en la red social X.

Sin embargo, Alemania aún duda en adoptar una medida de este tipo. El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, se apone a revisar el Acuerdo de Asociación de la Unión Europea (UE) con Israel.

Del lado árabe también hay presiones en contra de Hamas, que controlaba Gaza desde 2007, apoyado por Irán. Luego de que el grupo islámico matara a 1200 personas y secuestrara a otras 251 en el sur de Israel, el 7 de octubre de 2023, de los cuales todavía existen varios cautivos, Israel comenzó a bombardear la Franja de Gaza, causando graves daños en la población civil. Se estima que desde entonces han muerto más de 60.000 palestinos.

Alex de Waal, un experto que lleva más de cuatro décadas estudiando hambrunas, aseguró a la BBC Mundo que Gaza “ha sido meticulosamente diseñada (por Israel) para infligir privación individual y trauma social” en la obtención de alimentos.

Por el lado de Hamas, ocurrió un hecho remarcable: varios países árabes y musulmanes, entre ellos Qatar, Egipto y Arabia Saudita, pidieron al grupo islámico que abandone las armas contra Israel. También le exigieron que deje el control de Gaza en manos de un gobierno autónomo palestino.

La declaración fue firmada el martes en una conferencia de las Naciones Unidas, con el apoyo de la Liga Árabe, la UE y otros 17 países. El documento contempla, además, la participación y el apoyo internacional para llevar a cabo dicha medida.

 “Si los israelíes y judíos no actuamos ahora, nosotros seremos cómplices: hay que detener la hambruna en Gaza”, señala Arik Ascherman, fundador y director de la organización Rabinos por los Derechos Humanos.

En un artículo publicado el 31 de julio en el diario Haaretz, el analista señaló: “Es duro en estos días preguntarse: ¿estamos haciendo lo necesario cuando Israel está matando a los palestinos de hambre en Gaza?”.

Sin embargo, el 28 de julio, Netanyahu negó que hubiera hambre extrema en el enclave palestino. Pese a que Israel ha permitido la entrada adicional de ayuda alimentaria a Gaza, la ONU calificó esa actitud del gobierno israelí como “una gota en el océano”

Por NP