BUENOS AIRES (ANP).- La falta de entendimiento entre Giorgia Meloni y Donald Trump, a raíz del respaldo de la primera ministra italiana a los postulados antibélicos del papa León XIV, marca el final de una época en la que ambos líderes mundiales mantenían una relación especial.

No hay que olvidar que Meloni fue una de las primeras en saludar al líder republicano cuando el magnate ganó su segunda presidencia en las elecciones de noviembre de 2024. De esa manera la dirigente de la ultraderecha, de 49 años, y el derrotado primer ministro húngaro, Víktor Orbán, en las elecciones parlamentarias del 14 de abril, se convirtieron en dos de los principales aliados del magnate neoyorquino en el Viejo Continente.

Hoy, con distintas variantes, Alemania, Francia y el Reino Unido apoyan la defensa de sus bases militares en la guerra contra Irán, muchas de las cuales ya fueron atacadas por los persas.

Sin embargo, en marzo, Italia se negó a que cazas estadounidenses aterrizaran en una base aérea en Sicilia, para poder continuar con sus operaciones de combate en Irán.

Además del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu (foto), hay otros políticos que respaldan al jefe de la Casa Blanca, de 79 años; por ejemplo, en España, Santiago Abascal, del partido Vox; y en sudamérica, el presidente chileno, Antonio Kast, y su par argentino, Javier Milei.

Cuando eran buenos amigos, el mandatario norteamericano decía que Giorgia Meloni era una mujer joven y hermosa. También insistía en que era “una gran líder”, y la primera ministra italiana lo apoyaba a Trump en el plano internacional.
Incluso a principio de enero, la lideresa calificó de “legítima” la intervención militar estadounidense en Venezuela, para capturar al presidente Nicolás Maduro, al que Washington acusa de tráfico de drogas, entre otros cargos.

Pero, en los últimos días dos hechos marcaron la vida política de Meloni: primero defendió al Papa en su polémica con Trump, luego de que el magnate dijera el pasado 7 de abril que “toda una civilización entera morirá…”, si Irán no renuncia a su programa nuclear como demandan Estados Unidos e Israel.

Segundo: Meloni, fundadora del gobernante Partido Fratelli (Hermanos) d´Italia, suspendió un acuerdo de seguridad que tenía con Israel, a raíz de la ofensiva del Estado Hebreo en el Líbano, según informes de la BBC.

El hecho ocurrió antes de que se acordara una tregua de diez días entre el gobierno de Netanyahu y el presidente libanés, Joseph Aoun, bajo la mediación de Trump. Por otra parte, rige un cese el fuego entre Washignton y Teherán de dos semanas, que está a punto de expirar.

Recientemente, el mandatario estadounidense publicó en su red social Truth una imagen en la que aparece abrazando a Jesucristo, realizada con inteligencia artificial.

Esta semana, Meloni dijo que las declaraciones del jefe de la Casa Blanca, criticando la postura pacífica del Papa León XIV (foto) en la Guerra con Irán, son “inaceptables”.

“Francamente, no me sentiría cómoda en una sociedad en la que los líderes religiosos hacen lo que dicen los líderes políticos”, afirmó.

El 12 de marzo, la primera ministra italiana se desmarcó de Trump cuando aseguró que el ataque contra Teherán estuvo fuera del derecho internacional, aunque dijo que tampoco la comunidad internacional puede permitir que la República Islámica tenga posesión de armas nucleares.

El 14 de abril, el líder de la Casa Blanca opinó sobre Meloni, su mejor aliada en la Unión Europea: “Pensaba que tenía coraje. Me equivoqué”. En tanto, el vicepresidente J. D. Vance dijo que el papa estadounidense “debería tener mucho cuidado cuando habla”.

“Es ella la que es inaceptable, porque no le importa si Irán tiene un arma nuclear y volaría por los aires a Italia en dos minutos si tuviera la posibilidad”, dijo Trump el martes, según informó la agencia española EFE.

Sin embargo, desde Camerún, un país que sufre una guerra civil desde hace casi una década, el sucesor del Papa Francisco, fallecido hace un año, afirmó que “el mundo está siendo devastado por un puñado de tiranos”.

Sin pelos en la lengua, el cardenal Robert Francis Prevost afirmó: “¡Bienaventurados los que trabajan por la paz! Pero ay de aquellos que manipulan la religión y el propio nombre de Dios para su propio beneficio militar, económico y político”.
Trump, por su parte, dijo que León XIV no entiende la amenaza que representa Irán con su programa nuclear. También tildó al papa estadounidense, que vivió 15 años en Perú, de ser demasiado liberal y “excesivamente blando con el delito”.

Pero, a pesar de sus diferencias, Trump y Meloni tienen coincidencias muy importantes sobre el tema de la inmigración ilegal y otras políticas de derecha, por lo que muchos creen que la relación podría sobrevivir a las actuales circunstancias.

De todas formas, la primera ministra italiana tiene claro que con su actitud de respaldo al Papa se está jugando una buena parte de sus aspiraciones para las elecciones legislativas de 2027.

Por NP