Buenos Aires, (ANP). Desde que se registró un piso del 1,5% de inflación en mayo de 2025, todas las subas posteriores en el IPC fueron tomadas por el gobierno y economistas a fines como cuestiones puntuales que alteraban un supuesto camino hacia la baja. La realidad ha sido otra. Se produjeron 10 meses consecutivos de suba de inflación hasta el pico de marzo del 3,4%. 

Aunque la inflación baje en abril, cuestión que habrá que ver si se cumple, no lo haría en una magnitud tal que sea por debajo de mayo de 2025. Lo mismo ocurrirá con el dato de mayo. Es decir, se habrá completado un año de incrementos respecto de la cifra más baja. En rigor: no hubo problemas ṕuntuales cada mes, sino que se mantuvo una tendencia.

LyP: bajará en el segundo semestre

En ese sentido, Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso dijo que «el dato de marzo es contundente, el 3,4% marca una inflación que no baja desde hace ya 10 meses». «Sin embargo, es menester distinguir la incidencia de los fenómenos externos a la política monetaria (de carácter transitorio) del componente relacionado directamente a la dinámica entre la oferta y la demanda de pesos» expresó.

Neufeld consideró que «dentro del primer grupo hayamos como gran protagonista al efecto del conflicto bélico en medio oriente, que impactó de lleno en los precios de los combustibles nacionales, disparando el índice hacia el final del mes». «Podemos esperar que este impacto se perpetúe en el próximo mes, en la medida que el aumento del petróleo se extienda a lo largo de la cadena productiva. En vistas al segundo grupo, por otro mes más los regulados repercutieron duramente sobre la inflación a raíz de la política de la apreciación real de las tarifas en CABA y el gran Buenos Aires»,sostuvo el analista.

El profesional dijo que «de esta manera el diagnóstico sigue siendo el mismo: a pesar de que los eventos coyunturales puedan demorar el proceso de desinflación, en la medida en que el BCRA mantenga una política monetaria restrictiva deberíamos observar una mejora hacia el segundo semestre del presente año».

Controlar el M2 es inefectivo

Por su lado, Santiago Casas economista jefe en EcoAnalytics dijo: «Los ajustes de precios relativos, principalmente regulados (+5,1%), y la falta de un ancla nominal clara de política monetaria explican la aceleración de la inflación».

«El control de agregados (M2) resulta inefectivo con una demanda de dinero tan inestable, al mismo tiempo que no existe una regla explícita para la tasa de interés. Tampoco hay un compromiso con el tipo de cambio, que flota dentro de las bandas cambiarias y muy por debajo del techo. El resultado es la descoordinación las expectativas inflacionarias» indicó.

El analista señaló que «la inflación minorista del primer trimestre es del 43,6% anualizada. Por su parte, la Canasta Básica Total desaceleró al 2,6%, pero representa una suba trimestral anualizada del 43,7%».» Con los salarios subiendo menos que la canasta básica es esperable un aumento de la pobreza durante el primer trimestre. Una familia de 4 integrantes necesitó $1.434.464 para no ser pobre.», advirtió  Casas.