BUENOS AIRES (ANP).- El aumento de ataques informáticos, que van desde revelar datos personales, hasta bloquear cuentas o procedimiento de empresas se “originan en decisiones humanas: configuraciones incorrectas, accesos mal gestionados, procesos débiles o, directamente, una subestimación sistemática del riesgo digital”, aseguró el especialista en el tema, Salvador Castro.

Estos no son hechos aislados sino que responden a un mismo patrón: “la tecnología avanza más rápido que la forma en que la usamos y la entendemos” y es por eso que “la ciberseguridad deja de ser un problema técnico y pasa a ser, sobre todo, un desafío cultural”, afirmó uno de los representantes del Movimiento Al Desarrollo (MAD).

Mientras los sistemas se digitalizan y los datos se multiplican, “la seguridad informática queda relegada a un segundo plano por una cultura que prioriza la comodidad y subestima los riesgos”, advirtió Castro a través de una publicación en fundación que promueve el ex Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Como ejemplo de esta subestimación de los riesgo, apuntó a que miles de personas “utilizan las mismas contraseñas en múltiples servicios” y esto genera u grave riesgo cuando ocurre alguna “filtración” en alguna plataforma.

Castro también apuntó a los Gobierno que “digitalizan sin preparar estructuras sólidas, o empresas que reaccionan cuando el daño ya es económico o reputacional, como así también ciudadanos que viven conectados sin incorporar hábitos básicos de cuidado”

En Argentina varios episodios dejaron en evidencia estas fragilidades, como filtraciones de bases de datos asociadas a organismos públicos, accesos indebidos a sistemas oficiales y exposición de credenciales en foros y canales no oficiales.

En el ámbito privado, “Mercado Libre, una de las plataformas digitales más utilizadas del país, reconoció accesos indebidos a información de usuarios asociados a fallas en controles internos, más que a ataques externos particularmente sofisticados”.

El año pasado, un grupo cibercriminal puso a la venta resultados de 665.128 estudios médicos y aseguraba que fueron extraídos de un proveedor de software que contratan 30 clínicas, sanatorios y hospitales en Argentina.

“En muchos países se incorporó tecnología para ganar eficiencia y acceso, pero no se construyó, al mismo ritmo, una cultura de seguridad acorde. La consecuencia no es solo técnica, sino social: datos expuestos, confianza erosionada y una reacción que suele llegar cuando el daño ya es visible”, sentenció Castro.

Por NP