BUENOS AIRES (ANP).- River Plate se trajo un empate de Paraguay contra el modesto equipo de Libertad, y la certeza de que con los jugadores con los que cuenta no puede esperar mucho más.

  Desde su regreso al club, el técnico Marcelo Gallardo se empecinó en comprar jugadores “con experiencia” o directamente repatriar viejas glorias del club, como las que le dieron el triunfo ante Boca en la Copa Libertadores en Madrid, en el 2018.

El campeonato pasado lo salvo la aparición de Franco Mastantuono, pero su equipo se ha hecho previsible, lento, apático por momentos, porque esos jugadores “están de vuelta”, llegan tarde a la pelota, se lesionan cada dos partidos, y no se puede contar con “una formación” que se mantenga por más de dos o tres encuentro.

Lo que pasó el jueves a la noche fue un ejemplo de las malas incorporaciones que viene haciendo River, de que “Lo viejo sirve”, pero también sus limitaciones. Después de un primer tiempo en que fue dominado por el equipo guaraní, y que convirtió en figura a Franco Armani (otro de “los viejos”) Gallardo decidió “meter mano en el equipo” en el entre tiempo y realizó tres cambios.

Ingresaron Juanfer Quintero (32 años), Nacho Fernández (35) y Sebastián Driussi (29);  y salieron Kevin  Castaño, que no pudo dar un pase entre-líneas en todo el primer tiempo Javier Lencina, que con sus 19 años cayó en el desconcierto inicial, y Miguel Borja, también de 32 años, y que desde que llegó Gallardo, no ha hecho dos partidos decentes.

Es decir, que durante los últimos 45 minutos coincidieron en la cancha cinco “héroes de Madrid”: Quinteros, Nacho Fernández, Enzo Pérez (que mejoró muchísimo su nivel al sentirse acompañado), Gonzalo Montiel y Armani, y el equipo mejoró. Mejoró tanto que acorraló al modestísimo Libertad, y convirtió a su arquero, Martín Silva en figura.

Claro que esto le sirvió a Gallardo para “salvar las papas” pero su proyección es de temer. Con este equipo tal vez le gane a Libertad en el Monumental, pero no le da la talla para enfrentar al Palmeiras que le hizo 4 goles a Universitario de Lima, como visitante.

River compró mucho y mal, y ahora solo tiene que esperar que Maxi Salas se recupere, para hacer dupla ofensiva con Juanfer Quinteros, como pasó en Racing.

“Lo viejo sirve” Gallardo, pero solo para un segundo tiempo, y hasta por ahí no más.

Por NP