Buenos Aires (ANP) – El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, volvió a reclamar la necesidad de construir «un puente» que permita a las empresas industriales —con especial énfasis en las pequeñas y medianas empresas (pymes)— atravesar el contexto económico actual, recuperar el nivel de actividad y encarar la búsqueda de competitividad.
El planteo fue realizado en el marco de la 22ª Jornada de la Industria organizada por la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) en la ciudad de Paraná, un encuentro que reunió a referentes del sector productivo y autoridades de los gobiernos provincial y nacional. Entre los asistentes destacaron el gobernador entrerriano, Rogelio Frigerio; la titular de la UIER, Celeste Valenti; el secretario de Hacienda de la Nación, Carlos Guberman; y el ministro de Economía y Servicios Públicos provincial, Fabián Boleas, junto a legisladores y representantes sectoriales.
Bajo el lema «Decisiones de hoy para competir mañana», la cumbre empresarial abordó ejes estratégicos como la reforma tributaria, las perspectivas económicas, la inteligencia artificial, la tecnología, la innovación y el liderazgo.
Atención a la microeconomía y competitividad
Durante su intervención, Rappallini advirtió sobre la importancia de atender la microeconomía ante su impacto directo en las variables macroeconómicas. «Tenemos que crecer para consolidar la estabilización, pero para crecer tenemos que trabajar fuertemente sobre la competitividad», remarcó el dirigente industrial.
En esa línea, detalló los principales escollos que condicionan al entramado productivo: la elevada presión tributaria, la competencia desleal derivada del dumping y el contrabando, la escasez de financiamiento, las deficiencias en infraestructura y los desafíos en materia educativa. Al respecto, enfatizó la necesidad de concebir a la educación como una política productiva e industrial prioritaria.
«El desarrollo de un país se construye acumulando capacidades, y la industria es uno de los principales lugares donde esas capacidades se generan», sostuvo Rappallini. Asimismo, destacó que las empresas industriales transforman materias primas y sociedades al formar trabajadores, desarrollar proveedores, incorporar tecnología, aprender a exportar y transferir conocimiento a la comunidad.
Integración productiva y panorama provincial
El titular de la UIA ponderó además el modelo de Entre Ríos como muestra de articulación entre la producción agropecuaria y el sector fabril, subrayando que el agregado de valor industrial a la producción del campo incrementa el empleo y la capacidad exportadora del país.
Por su parte, la presidenta de la UIER, Celeste Valenti, coincidió en la urgencia de contar con un entorno propicio para la inversión, la producción y el empleo formal. «No podemos pedirle a una industria que compita con el mundo si primero tiene que competir contra sus propios costos estructurales», aseveró.
Valenti rescató los consensos alcanzados a nivel provincial a través de la mesa energética, la Ley de Gestión Ambiental, el Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones y los programas de articulación entre educación y empleo.
Actualmente, el entramado industrial entrerriano está compuesto por 1.500 empresas que generan más de 30.000 puestos de trabajo directos. El sector alimentario lidera la actividad con el 58% de la producción industrial, seguido por la metalmecánica (16%), sustancias y productos químicos (10%) y la industria maderera (7%). Asimismo, las manufacturas industriales representan el 43% de las exportaciones totales de la provincia.
