BUENOS AIRES (ANP) La producción industrial tuvo en febrero un retroceso interanual del 3,9% y de esa manera completó ocho meses consecutivos de caída, según el informe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).
La entidad planteó que «a los desafíos del contexto local en materia de competencia y debilidad de la demanda que enfrentaba la industria, se suma el potencial impacto del conflicto en Medio Oriente sobre costos directos de la energía e indirectos asociados a la logística de insumos y bienes finales».
«En un mes corto, la industria volvió a mostrar una caída interanual en febrero encadenando ocho meses de contracción, con un fuerte retroceso en la producción automotriz», indicó, aportando como dato positivo que «corregida de factores estacionales, la actividad fabril anotó un segundo avance mensual, habiendo registrado un mínimo en septiembre pasado desde cuando muestra un modesto avance comparado y una baja difusión de la mejora».
Los mejores desempeños entre los sectores lo mostraron la refinación de petróleo y las industrias metálicas básicas, mientras que la producción de alimentos y bebidas igualó el nivel de actividad de un año atrás.
Entre los alimentos, FIEL destacó «el avance de la producción nacional de leche y el aumento de la faena porcina, mientras la faena vacuna cae por octavo mes en un contexto en el que la recomposición del stock ganadero resulta en una restricción temporal de la oferta con efecto en los precios domésticos».
La producción de insumos químicos y plásticos continuó recortando el ritmo de caída en la comparación con meses previos, observándose avances en petroquímicos básicos, agroquímicos y jabones. Al interior de la rama, la producción de neumáticos se vio afectada por el cese de la actividad en FATE, una de las tres principales empresas del sector a mediados de mes.
En el caso de la metalmecánica, hubo un retroceso en la comparación interanual por la merma de la producción de autopartes y bienes durables del hogar.
La mayor caída de la actividad la volvió a registrar la industria automotriz, con un retroceso más profundo en la producción de automóviles, en un escenario en el que volvieron a contraerse las exportaciones, las ventas mayoristas y los patentamientos.
