Buenos Aires, jun 29 (ANP) – La inversión bruta de mayo registró una caída del 22,3% respecto de igual mes del año pasado, según las estimaciones del Centro de Estudios Orlando Ferreres, que anticipan así otro mes de caída de la actividad como producto de la cuarentena. La consultora advierte que la inversión «está virtualmente parada».

En su ultimo reporte, el centro de estudios señala que «los datos relevados por el IBIM-OJF permiten estimar para mayo una caída de la inversión de 22,3% anual, medido en términos de volumen físico, descontando el efecto precios», en tanto que «en la medición a precios constantes la inversión representó el 17,4% del PIB, mientras que medido en dólares, se invirtieron US$ 4.820 M».

De esta manera, los primeros cinco meses del año acumulan una caída interanual de 18,6%.

 

Maquinaria y equipos: La inversión en equipo durable de producción observó una contracción de 18,7% durante mayo, como resultado de una caída en los equipos importados de 26,0%, y de una baja en los equipos nacionales de 7,5%, siempre en la comparación con el mismo mes del año pasado. El acumulado de los cinco meses transcurridos en el año muestra una caída de 15,1% en la inversión en este apartado.

Construcción: Las inversiones vinculadas a la construcción registraron una caída de 26,1% en la comparación anual, acumulando para los primeros cinco meses del año una baja de 22,2% respecto del mismo período del año anterior.

El informe señala que «la inversión continúa virtualmente paralizada en el quinto mes del año». «La construcción lidera la baja, empujada particularmente por el parate en la construcción privada, seguido por los bajísimos niveles de importación de maquinaria productiva2, advierte el centro de estudios.

El informe indica que «para los próximos meses no se anticipa una recuperación de los niveles de inversión previos a la crisis provocada por la pandemia, los cuales ya de por si no eran buenos».

«La recesión económica, junto con el casi nulo acceso a los mercados internacionales y con una estructura macroeconómica muy débil, provocan un escenario de máxima cautela y desconfianza entre los agentes; asimismo, la elevada capacidad instalada para los niveles actuales de producción en la mayoría de los sectores atenta contra la inversión en equipos durables de producción», señala el reporte.

 

Por NP