BUENOS AIRES (ANP).- Durante julio. el stock de deuda bruta ascendió al equivalente de US$ 484.722 millones, de los cuales US$ 482.204 millones se encontraban en situación de pago normal, informó hoy la Secretaría de Finanzas.
Con respecto a junio, la deuda en situación de pago normal aumentó en el equivalente a USS 10.520 millones, lo que representó un crecimiento mensual del 2,23%. Esta variación se explicó por el incremento de la deuda en moneda extranjera en USS 1.926 millones y el alza de los compromisos tomados en moneda local por un monto equivalente a US$ 8.594 millones.
Durante los últimos 12 meses, la deuda en situación normal de pago aumentó US$ 37.525 millones, equivalente a un 8,4%, debido a la disminución de los compromisos en moneda extranjera por US$ 3.749 millones y el incremento de los nominados en “pesos” por un monto equivalente a US$ 41.274 millones.
El informe oficial destacó que el 48% de la deuda en situación de pago normal es pagadero en pesos mientras que, el 52% restante, en moneda extranjera.
El 77,4% de la deuda bruta en situación de pago normal corresponde a Títulos y Letras del Tesoro Nacional, el 20,6% a obligaciones con Acreedores Externos Oficiales, el 0,6% corresponde a Adelantos Transitorios y el 1,4% restante a otros instrumentos.
La deuda que se ajusta por inflación (CER) alcanzó en julio a US$ 120.139 millones, casi el 25% del total, mientras que la contraída con organismo internacionales se acercó al 22%, entre la que se destaca los US$ 58.028 millones que se le adeuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), principal acreedor de Argentina, quien es a su vez el principal deudor del organismo, con el 35% de la cartera de sus préstamos.
Con el Riesgo País otra vez por encima de los 500 puntos, el ministro de Economía Lusi Caputo intentó ayer canjear dos títulos que vencen a fin de mes, por bonos atados a la variación del dólar en una operación que no tuvo mayor aceptación. El Gobierno logró rescatar apenas el 34,12% del valor nominal original en circulación de la Lelink D31G6. Cerca de dos tercios prefirieron quedarse con el vencimiento de agosto.
Economía pretendía sacar presión del vencimiento de agosto y trasladarla apenas uno o dos meses. La adhesión del 34,12% dejó una señal de cautela: incluso ante instrumentos que mantienen la cobertura cambiaria, la mayoría de los tenedores eligió no extender el plazo.
