BUENOS AIRES (ANP).- Las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Francesca Albanese, la relatora de la ONU que dice que Israel comete actos de genocidio en Gaza, muestran que Donald Trump se ha vuelto más quisquilloso cuando critican a su gobierno o a sus principales aliados.

Sin embargo, pretender silenciar una voz como la de la jurista italiana no ayuda a la discusión del conflicto de Medio Oriente, donde la ONU sigue proponiendo la añeja solución de los “dos Estados”, uno israelí y otro palestino, viviendo en paz con fronteras seguras.

Trump, en cambio, ya no habla más de esa fórmula diplomática. Y a diferencia de otros mandatarios republicanos que trataron de mantener una posición neutral con respecto a Israel, apoya ciegamente al primer ministro Benjamin Netanyahu, acusado por la Corte Penal Internacional (CPI) de cometer presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad en el enclave palestino.

El 3 de julio, al hablar ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, la Relatora de Naciones Unidas para los Territorios palestinos ocupados no solo acusó a Israel de “actos de genocidio”, sino también a más de 60 empresas mundiales de haber cometido graves violaciones del derecho internacional.

Entre las compañías citadas figuran las estadounidenses IBM, Microsoft, Amazon y Google, la mexicana Orbia Advance Corporation, la brasileña Petrobras, el grupo español Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) y dos multinacionales, Drummond y Glencore, que exportan carbón a Israel desde Colombia.

La semana anterior, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio acusó a relatora de la ONU de colaborar con la CPI en iniciativas para investigar, arrestar, detener o enjuiciar a ciudadanos estadounidenses o israelíes, sin el consentimiento de ambos países. Ni la Casa Blanca ni Israel forman parte de la CPI. Rubio dijo que Albanese apoya el “antisemitismo” y al “terrorismo”.

Es probable que la diplomática no pueda viajar a Estados Unidos. O que las autoridades bloqueen cualquier activo que ella tenga en ese país.

El martes, la abogada italiana opinó que las sanciones contra su persona “son una clara violación de la Convención de las Naciones Unidas sobre la inmunidad de los funcionarios”, al hablar durante una rueda de prensa en la apertura de la primera conferencia ministerial del Grupo de la Haya, que se realizó en Bogotá. El grupo, apoyado por 32 países, entre ellos México y España, busca impedir el suministro de armas a Israel para detener lo que ellos califican como un “genocidio”.

La relatora de la ONU  ha trabajado desde mayo de 2022 en forma independiente para investigar los abusos a los derechos humanos que se cometen en Gaza y Cisjordania.

La decisión del Departamento de Estado ocurre luego de una reciente campaña de presión del gobierno de Trump para destituir a la funcionaria de la ONU, según informes de la cadena británica BBC.

“En mi opinión, yo creo que lo que está haciendo Estados Unidos, a pedido de Israel, es seleccionar”, dijo Ezequiel Kopel, autor de los libros “Medio Oriente, lugar común” y “La disputa por el control de Medio Oriente”

Kopel opinó que “lo que quieren hacer con Albanese es una especie de ejemplo, para que si se habla de determinadas cosas o si se acusa a países de un supuesto ´mundo libre´ de cometer genocidio, como se ha hecho con países africanos, etcétera, o de estilo soviético como Yugoslavia, va a haber consecuencias”.

En declaraciones a la agencia Nuevas Palabras, el experto dijo que el intento de Washington es “seleccionar, para que no vuelva a pasar” una denuncia como las que formula Albanese.

La guerra entre Hamas e Israel se inició el 7 de octubre de 2023, después de que el grupo islámico palestino matara a 1200 personas en el sur israelí, en su mayoría mujeres y niños, y secuestrara a otros 251, de los cuales se cree que un grupo de veinte personas se encuentran aún vivos.

Desde esa fecha hasta la actualidad murieron más de 58.000 palestinos, a causa de los bombardeos israelíes en Gaza, según informes del Ministerio de Salud controlado por Hamas.

En cuanto a las sanciones de EEUU contra la abogada, de 48 años, rechazadas también por la organización Amnistía Internacional (AI), Kopel manifestó: “Me parece que indirectamente lo que está pasando es que EEUU está destruyendo el mismo orden que ellos habían creado, porque era medio ciego y no se ocupaba de las cosas que hacía la Casa Blanca y sus aliados”.

El analista también opinó: “No creo que el mundo del futuro vaya a ser algo más seguro, o que vaya a estar más alineado con Washington, si al final destruyen ese orden”.

Mientras las negociaciones se encuentran estancadas en Qatar, para acordar un posible cese el fuego en Gaza, Netanyahu sigue insistiendo en que Hamas debe ser completamente destruido antes de que Israel ponga fin a la guerra.

Pese a las presiones de Trump, Albanese sigue adelante con sus denuncias.  Por el contrario, pide a la comunidad internacional que pase de la condena a romper sus lazos con Israel.

Por NP