Buenos Aires, (ANP) – Los libertarios estuvieron a punto de convertir un apreciable triunfo en la Cámara de Diputados en una derrota culpa de suponer que en política las batallas se deben ganar de manera aplastante al oponente.
Horas después de conocerse que se había aprobado el Presupuesto 2026, pero sin el capitulo 11. que metía por la ventada la derogación de las leyes de discapacidad y de financiamiento universitario, estalló la bronca en la Casa Rosada. «Este presupuesto no sirve» se escuchó en los pasillos de Balcarse 50.
Estaba estallando una nueva interna en el oficialismo que amenazaba con dar vuelta la reacción favorable de los mercados. Subían los bonos y el Merval y bajaba el riesgo país a 550 puntos.
La lectura de lo ocurrido en el Palacio de Hacienda era otra. A pesar de que no salió el 100% del proyecto, lo que se aprobó era suficiente para demostrar capacidad de gobierno de parte de un oficialismo que sigue siendo minoría.
Y es que los libertarios no asumen todavía que no son una mayoría consistente en el país. Ni en el Congreso, ni la escena política:_ la ultima elección la ganaron con 40% de los bonos, y en la Nación no gobiernan ninguna ciudad importante, siquiera, menos una provincia. Hay una mayoría todavía que no se siente identificada con «las ideas de la libertad».
Pero políticamente se comportan como si fueran un gobierno de 60% de los votos con control del Congreso. Siguen siendo una minoría que requiere de acuerdos para llevar a cabo su programa. Una oportuna llamada de Luis Caputo pidiendo a sus amigos del «ala política» del Gobierno que se dejaran de jorobar con estupideces parece haber sido suficiente.
De hecho, el Senado acaba de aprobar el dictamen del Presupuesto son el Capitulo 11. El intento de mojarle la oreja a la oposición quedará para otro momento. Eso quiere decir que la ley saldrá rápido y Javier Milei tendrá su primer presupuesto en dos años.
De más está decir que el texto original del Presupuesto fue enviado sin la derogación de las leyes, de manera que el argumento de que era indispensable para mantener el superavit carecía de peso. De hecho, legisladores de la oposición recriminaron que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que el gobierno pretende crear con la reforma laboral tendrá un costo de u$s3000 millones.
Al final, el el gobierno se impuso la mirada del Ministerio de Economía. Avanzar con el Presupuesto como está para seguir mejorando la confianza en la gobernabilidad.
