Buenos Aires, (ANP) -De acuerdo a la consulta EPYCA la inflación en Argentina volvió a mostrar señales de moderación en junio, con una suba mensual de solo el 1,6%, la segunda consecutiva por debajo del 2%. Este dato, celebrado por el gobierno, consolida la tendencia hacia una estabilización macroeconómica luego de años de alta volatilidad en los precios.
“Detrás del promedio general se esconde una dinámica menos alentadora. Ocho de las doce divisiones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostraron alzas por encima del 1,6%. Las mayores subas se dieron en educación (+3,7%) y vivienda, agua y electricidad (+3,4%). También tuvieron variaciones destacadas salud (+2,2%) y recreación (+2,5%)” señalo la consultora.
Por otro lado, alimentos y bebidas no alcohólicas, un rubro clave para los hogares, aumentaron apenas 0,6%, mientras que ropa y calzado subieron 0,5%. La moderación de estos segmentos fue clave para contener el índice general.
Los precios regulados, sin embargo, impulsaron el promedio al alza con una suba del 2,2%, lo que enciende una luz de alerta sobre la sostenibilidad de la estrategia oficial basada en su contención temporal.
«El costo de vida sigue siendo una carga pesada. Una familia tipo necesitó $506.008 para no caer en la indigencia y $1.128.398 para mantenerse por encima de la línea de pobreza en junio, según datos oficiales», recordó EPYCA.
En ese sentido, señala que «aunque la inflación muestra signos de desaceleración, el consumo interno continúa en retroceso.» «La causa principal es la pérdida del poder adquisitivo de los sectores medios y bajos, cuyo salario real sigue en caída», explica el reporte..
En paralelo, se observa un crecimiento del ingreso en dólares en sectores de mayores ingresos, que destinan ese excedente a consumos importados o viajes al exterior, generando un efecto dispar en la economía local.
Este contraste se traduce en una fuerte crisis comercial. En la Ciudad de Buenos Aires, los locales vacíos aumentaron un 40% interanual, mientras que en La Plata la suba fue del 50%. En el rubro gastronómico, las ventas cayeron entre 15% y 20%.
El reporte recuerda que segun la CAME «las pymes también sienten el impacto: en junio, sus ventas minoristas bajaron 6,7% respecto al mes anterior y 0,4% en términos interanuales».
Los comerciantes señalan que el flujo de clientes es cada vez menor, y que muchos negocios sostienen sus operaciones a pérdida con tal de no cerrar definitivamente sus puertas.
Aumenta la morosidad de las tarjetas
Según EPYCA “otro indicador preocupante es el aumento de la morosidad: hasta abril, los impagos con tarjeta de crédito crecieron 2,9% y los de préstamos bancarios, 4,6%. En muchos casos, ni siquiera se llega a cubrir el pago mínimo mensual.Este endeudamiento pone un límite al posible rebote del consumo, ya que cualquier mejora salarial será absorbida primero por el pago de deudas, muchas de ellas con tasas muy superiores a la inflación”.
Algunos analistas advierten que, aunque los precios se estabilicen, el mercado interno podría seguir deprimido si no se reactivan los ingresos reales de los sectores populares.
«Así, el panorama se presenta paradójico. La desaceleración inflacionaria permite cierto optimismo, pero la economía real exhibe signos claros de deterioro, fragmentación social y creciente desigualdad», indica el reporte
Por Felipe Lamiral
