BUENOS AIRES (ANP).- El principal factor de la crisis que atraviesa el sector textil no radica tanto en la apertura de la importación de indumentaria y calzado, sino que es el problema común al que hoy solo escapan las industrias vinculadas a la minería y el petróleo: el alicaído consumo interno, que no muestra indicios de recuperación.
Al respecto, el vicepresidente de ProTejer, Marco Meloni, señaló este viernes durante una entrevista con Radio Continental que «a la clase media se la esmeriló de tal manera, y le aumentaron tanto las cosas donde no tiene competencia, que hace que ni el problema sean las importaciones. El consumo no levanta».
El empresario recalcó que la industria textil argentina está «en caída libre y no encuentra piso», y aclaró que la situación ya no es sostenible. «Ya cerraron más de 700 empresas y se perdieron más de 25.000 empleos formales, y se van sumando; hay gente que está vendiendo por debajo del costo y no se está dando cuenta de que se está fundiendo», sostuvo.
Meloni dijo que el problema no es exclusivo de los textiles sino que afecta a varios rubros como el plástico, juguetes, metalurgia, fundición, por nombrar algunos. «El problema grave para todos es que no hay consumo», insistió, algo que hasta los propios importadores le confirmaron en distintas charlas.
Asimismo, el dirigente empresarial advirtió que el otro gran problema para el negocio textil que se sumó últimamente es el aumento exponencial del contrabando por el noreste y noroeste del país. Explicó que antes la ropa usada se importaba a aranceles sin ningún certificado pero que en la actualidad, con el certificado es más difícil. «Entonces, entra de contrabando», comentó.
En este punto, agregó que los vendedores de artículos que ingresan de contrabando están recurriendo a las redes sociales para anunciar sus productos mientras se van desplazando por el Gran Buenos Aires y el interior como una feria semana a semana «para que no los emboquen».
