Buenos Aires, (ANP)- La guerra en Irán que trajo como consecuencia un incremento del precio del petróleo a nivel global, también impulsó el costo de los fletes marítimos. De allí que las empresas que se dedidan a la electrónica en Argentina tratarian de evitar un impacto total sobre los precios al consumidor.

Así lo indica un informe reservado que circula entre firmas del sector. Allí se señala que el incremento de costos «tensiona los precios de venta al público (PVP), ya que las compañías enfrentan el desafío de absorber parte de estos aumentos para sostener la demanda en un contexto de consumo sensible».

El mismo señala que la suba de los costos se ubica en un rango que va del 15% al 30% y en rigor, algo de ello va a terminar por afectar al bolsillo de los consumidores.

«Uno de los factores más relevantes es el incremento en los costos logísticos. La suba sostenida del precio de los combustibles, sumada a disrupciones en las rutas comerciales globales, está impactando de manera directa tanto en el transporte de insumos como en la distribución de productos terminados», señala el reporte.

El mismo plantea que en las últimas semanas, se han registrado aumentos relevantes en los fletes internacionales, con anuncios de incrementos generales de tarifas por parte de algunas navieras en el orden de hasta u$s1.200 por contenedor. No obstante, este tipo de ajustes puede tener un carácter más volátil y no necesariamente sostenerse en el tiempo.

Recargos en los combustibles

El reporte tambiŕn indica que «en paralelo, se observan recargos asociados al combustible con incrementos en el orden de hasta u$s300 por contenedor, reflejando una presión más estructural sobre los costos logísticos».

«En conjunto, ambos factores evidencian una tendencia alcista, con perspectivas de nuevos ajustes en el corto plazo, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas que afectan tanto el precio de la energía como la normalidad de las principales rutas marítimas», advierten las empresas.

El trabajo indica que «a esto se suma el aumento en el precio internacional de materias primas clave como el cobre y el aluminio, insumos esenciales para la fabricación de componentes eléctricos y estructuras». 

«En el caso del cobre, el precio pasó de un promedio cercano a u$s4,6 por libra hace un año a niveles actuales en torno a u$s 5,5–5,8 por libra, lo que representa una suba significativa con impacto directo en productos como aires acondicionados». 

Por su parte, el aluminio registró incrementos desde niveles de u$s 2.400 por tonelada a valores actuales superiores a u$s3.200 por tonelada, afectando alternativas productivas que buscan sustituir otros materiales».

Por NP