Buenos Aires, (ANP) – El gobierno decidió ir por el Plan B para conseguir los u$s4.800 millones de dólares del vencimiento de enero con los bonistas. Para el Plan A no hay tiempo y no está claro todavía si el mercado le da el espaldarazo final. El Plan C no se menciona.

La primera opción que manejaba el equipo de la Secretaría de Finanzas era salir a los mercados antes de enero, pero el riesgo país no quiebra el piso de los 600 puntos básicos y no colabora. En la ultima jornada de operaciones este jueves logró perforar y luego subió.

Es de recordar que hasta ahora, en todos los «enviones» que recibió el plan de Luis Caputo, ya sea con fondos del blanqueo del 2024 o con el programa con el FMI de febrero de este año, lo más bajo que cayó el riesgo país fue 600 puntos.

La traba que le impone el mercado es la compra de reservas.  Los inversores están pidiendo alguna garantía a la Argentina y es que tenga la capacidad de comprar dólares. Por eso cuesta entrar en rango de vuelta al mercado voluntario. Tendría que orillar los 400 puntos.

El Plan B es conseguir un préstamo de bancos. En principio se hablaba de un grupo integrado por el JP Morgan, el Bank of América y otros, por unos u$s20.000 millones. Pero no va a ser tanto. El Wall Street Journal publicó que será un REPO. En rigor, no es un crédito, sino una venta de bonos con compromiso de recompra en el corto plazo. La Argentina le daría bonos de cartera por u$s5.000 millones y luego los tendría que recomprar.

Ahí entra en juego nuevamente la opción A: el Gobierno supone que para febrero o marzo el riesgo país se pondrá a tiro de apertura de mercados para colocar nuevos bonos que le permiten cancelar el REPO.

El Plan 3 implicaría que nada de lo anterior funcionó, y eso sería una pésima noticia. Se trata de ampliar el swap de Estados Unidos. Ya se usaron unos u$s2.000 millones y tendría que ampliarse en u$s5.000 millones más. Ese sería el peor de los mundos porque implicaría que a pesar de todo el gobierno no logra concitar el respaldo del mercado.

La clave de todo son las reservas internacionales. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, insiste en que no está dispuesto a emitir pesos que sean demandados por el público para comprar reservas. Considera que el ritmo tiene que ser el que imponga el propio crecimiento de la economía, que demande una remonetización. A veces el ritmo de los inversores, no es el mismo de la economía real.