BUENOS AIRES (ANP).- Hoy por fin se conoció la reglamentación de la ley de Presunción de Inocencia Fiscal, que aclara de qué modo los contribuyentes podrán regularizar los ahorros en dólares de actividades lícitas que estaban guardados bajo el colchón, dando inicio a la implementación del nuevo régimen simplificado de Ganancias.
El detalle se conoció esta mañana con su publicación en el Boletín Oficial, con gran entusiasmo de parte de los funcionarios. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, empezó comentando que tras años en que la política expulsara a millones de argentinos del sistema y los castigara por pretender proteger sus ahorros, la nueva ley permitirá que «lo tuyo es tuyo».
El ministro de Economía, Luis Caputo, se hizo eco del optimismo. «Ahora sí, todos a llevar sus ahorros al banco», dijo en su cuenta de X, donde señaló que a partir de la reglamentación se aceleraría fuertemente el crecimiento económico y se podría bajar más rápidamente los impuestos.
También confió en que el país podrá ser más competitivo, aumentar el empleo con mejores salarios y además, la gente que confíe en el nuevo sistema podrá cobrar un interés por sus dólares. «Todo beneficio», se entusiasmó el ministro.
Al respecto, en relación a la polémica de si se trata de un blanqueo o no, el experto en temas fiscales César Litvin dijo en declaraciones radiales que «la inocencia fiscal tiene los mismos efectos de un blanqueo porque permite usar dinero negro —no sucio, es importante diferenciar— a los que se adhieran al régimen simplificado de ganancias, y es un tapón fiscal hacia atrás».
Asimismo, en diálogo con Radio Continental también alertó a los monotributistas. «Si no se adhieren al régimen simplificado de Ganancias, no lo van a poder usar sin consecuencias, deberían consultar al profesional de confianza qué le conviene», apuntó. El experto se refería a que el monotributista que quiera pasar al nuevo régimen debería pasar al esquema de Ganancias, lo que podría implicar mayores costos.
